Descanse en paz

Sir Bobby Robson (1933 / 2009)
El mismo día que Michael Owen firmaba por el Manchester United se confirmaba el regreso de Kenny Dalglish al Liverpool. Dos de los nombres más importantes en la historia ‘Red’ que han seguido caminos muy diferentes a lo largo de su carrera. Mientras ‘King Kenny’ vuelve al club de su vida para formar parte del organigrama de la Academia, el delantero ha decidido fichar por el eterno rival para intentar resucitar futbolísticamente.
Cuándo Phil Chinsall dejó el Manchester United para fichar por el Liverpool en 1964, pocos podían imaginar que éste sería el último traspaso entre ambos clubs. Hasta la fecha ningún otro jugador ha dejado Old Trafford para recalar en Anfield, o viceversa, sin previo paso por ningún otro equipo. Durante estas más de cuatro décadas muy pocos jugadores han vestido las camisetas de los dos archirivales antes que Michael Owen, flamante nuevo jugador de los ‘Red Devils’ y uno de los últimos niños prodigio de la cantera del club de la ciudad de los Beatles.

Antes de Chinsall, Liverpool y ManU se habían traspasado otros ocho jugadores entre 1912 y 1954. Tom Chorlton (1912), Tom Miller (1920), Tommy Reid (1929), Ted Savage (1939) y Alleby Chilton (1938) dejaron Anfield para recalar en el Teatro de los Sueños, mientras que Jackie Sheldon (1913), Fred Hopkin (1921) y Thomas McNulty (1954) tomaron el camino a la inversa. Eran otros tiempos. Antes de la década de los 60. Antes que ambos conjuntos se instaran de forma permanente en la elite del fútbol inglés y floreciera la rivalidad que ha llegado a nuestros días. Eran los tiempos del gran United de Sir Matt Busby que llegó a la cima de Europa conducido por George Best. Curiosamente, Busby, el hombre que hizo grande a los Diablos Rojos, desarrolló gran parte de su carrera como jugador en el Liverpool (1936-39) y en el Manchester City (1928-36).
Desde entonces ambos equipos han evitado traspasarse jugadores mutuamente hasta llegar al extremo de optar por opciones económicamente inferiores antes de potencial al eterno rival, como hizo el United con el argentino Gabriel Heinze al que traspasó al Real Madrid en verano de 2007 pese a una mejor oferta del Liverpool. Pero lo que no han podido evitar es que otros jugadores recalaran en el enemigo número uno previa etapa en otro equipo. Los casos más llamativos antes del de Owen los protagonizaron Peter Beardsley, que en sus primeros años como profesional tuvo un papel testimonial en Old Trafford, y Paul Ince que triunfó a las órdenes de Ferguson y tuvo un discreto paso por Anfield.

El pequeño delantero de Newcastle dejó el ManU en 1983 para jugar en los Vancouver Whitecaps de la liga canadiense antes de fichar pocos meses después por el equipo de su ciudad. Tras triunfar en St. James’ Park firmó por el Liverpool en 1987 y permaneció en los ‘Reds’ hasta 1991, tiempo en el que ganó dos Ligas (1988 y 1990), una FA Cup (1989) y tres Charity Shields (1989, 90 y 91). Internacional por Inglaterra en 58 ocasiones, Beardsley dejó el equipo para fichar por el Everton. Paul Ince, por su parte, fichó por el United procedente del West Ham en 1989 y fue una pieza clave en los primeros éxitos de Alex Ferguson en el banquillo de Old Trafford. En 1995 decidió probar la aventura italiana y fichó por el Inter de Milán de Roy Hodgson. El centrocampista no cuajó en la Serie A y emprendió el camino de vuelta a Inglaterra dos años más tarde para recalar en el Liverpool. Tras otros dos años más sin éxitos deportivos la carrera de Ince inició su ocaso con el traspaso al Middlesbrough.
Ni el propio delantero de Chester esperaba tener una oportunidad como la que le ha dado el Manchester United para relanzar una carrera que comenzó de forma espectacular en el Liverpool y que inició una interminable cuesta abajo cuando dejó Anfield para jugar en el Real Madrid
Michael Owen alcanzó la cima del fútbol mundial con la camiseta del Liverpool, la que se enfundó con 13 años tras rechazar ofertas de otros de los grandes de Inglaterra. Cuatro años más tarde, el día de su debut con el primer equipo de la mano de Gerard Houllier, conseguía marcarle un gol al Wimbledon. Era mayo de 1997 y la carrera de la última perla surgida de la interminable cantera de los ‘Reds’ empezaba a tomar velocidades de vértigo.

En su primera temporada completa con el primer equipo, el delantero de Chestrer finalizó la campaña como máximo goleador de la Premier League, con 18 goles, los mismos que Dion Dublín (Coventy City) y Chris Sutton (Blackburn), una marca que lo llevó directamente al Mundial de Francia 1998. La cita gala se convirtió en el punto de inflexión en la carrera de Owen que pasó de ser considerado un crack en las islas a una estrella a nivel global. La culpa la tuvo el gran gol que logró ante Argentina en los cuartos de final y que supuso el 2-1 momentáneo en un partido que los que dirigía Glen Hoddle empezaron perdiendo 1-0, con un tanto obra de Gabriel Omar Batistuta. Alan Shearer logró la igualada y Javier Zanetti estableció el empate final que llevaría el partido a una nueva fatídica tanda de penaltis para Inglaterra en la que el arquero del Mallorca, Carlos Ángel Roa, arrebataría el protagonismo al del Liverpool con sus intervenciones. El fallo final de David Batty acabaría con el sueño inglés en una serie de lanzamientos desde los once metros en la que, por cierto, Owen marcó.
El impacto del joven delantero con la selección inglesa fue igual o mayor que el que tuvo en el Liverpool. En su momento se convirtió en el jugador más joven en debutar que y marcar con los ‘Pross’ (marcas superadas por Theo Walcott y Wayne Rooney, respectivamente) y es el único en toda la historia capaz de haber marcado en cuatro grandes torneos; los Mundiales de 1998 y 2002 y las Eurocopas de 2000 y 2004.
La falta de continuidad de Robbie Fowler en la delantera del Liverpool permitió a Michael Owen afianzarse en el equipo y establecer unos registros de estrellas temporada tras temporada. Sólo las lesiones sufridas en 1999 provocaron que bajara de la veintena de goles por campaña. En 2001, año en que los ‘Reds’ conquistaron la Copa de la UEFA, la FA Cup, la Copa de la Liga, la Supercopa de Europa y la Community Shield, el delantero logró el Balón de Oro, el primero de un jugador inglés desde que lo levantara Kevin Keegan en 1979. Mucho tuvieron que ver, también los tres goles que le marcó a Alemania en Munich en septiembre, en la histórica victoria de Inglaterra 1-5.

Pero por ironías de la vida, cuando Owen decidió dejar el Liverpool para convertirse en el último Galáctico de la primera etapa de Florentino Pérez su carrera empezó una vertiginosa cuesta abajo de la que el delantero no ha sido capaz de detener. Los títulos por los que dejó Anfield para jugar en el Bernabéu nunca llegaron. El delantero se convirtió en un suplente de lujo para un Madrid que empezaba a descomponerse coincidiendo con el auge del Barça de Ronaldinho y doce meses después tomaba el camino de vuelta a Inglaterra.

Pero Michael Owen declinó volver al Liverpool, el equipo de toda su vida y que le brindaba una oportunidad única para relanzar su carrera, para fichar por el Newcastle. Los ‘Magpies’ pagaron 16 millones de libras al Madrid en un traspaso que ya copa todas las listas de los más desafortunados del fútbol inglés. El ex de ‘Red’ se encontró con un equipo a la deriva que ha acabado en la segunda división y a nivel personal no ha podido rendir debido a varias lesiones en las rodillas que sólo le han permitido jugar 80 partidos en cuatro años.

Inesperadamente, Michael Owen cuenta con una nueva oportunidad para relanzar su carrera en el eterno rival del club que le vio nacer como futbolista. Es joven. Sólo tiene 29 años. Pero su estado físico es toda una incógnita. Alex Ferguson ha apostado firmemente por él, desvinculado hace algunas semanas del Newcastle, pese a disponer de 80 millones de libras para fichar. A partir del 15 de agosto veremos cómo le sale la jugada al escocés.
Ferguson sorprende a todos y apuesta por el ex delantero del Newcastle, que atraviesa el momento más bajo de su carrera
Se hablaba de Hull y Stoke, el ocaso futbolístico, pero Michael Owen puede volver a la elite si supera el examen médico al que ha sido sometido hoy con el Manchester Unted. El ex delantero de Liverpool, Real Madrid y Newcastle es la nueva e inesperada apuesta de Sir Alex Ferguson en la desesperada búsqueda para encontrar un sustituto para Cristiano Ronaldo y Carlos Tévez.
Karim Benzema era la primera apuesta del escocés, pero el sorprendente fichaje por el Real Madrid hizo poner en marcha el plan B en Old Trafford. Los ‘Red Devils’ disponen de 80 millones de libras para contratar pero no hay ningún nombre en el horizonte con suficiente solera para cubrir una bajas tan notables ¿Será Owen el revulsivo inesperado?
Miles de aficionados del Ankaragucu recibieron al ex delantero de Aston Villa y Manchester City en el aeropuerto de Ankara
Darius Vassell fue recibido como una estrella en su llegada a Ankara para cerrar el fichaje por el principal club de la capital turca, el Ankaragucu. Más de tres mil aficionados recibieron al ex delantero de Aston Villa y Manchester City y le siguieron hasta el hotel -aseguran que fueron 50 autobuses y 250 coches- donde se hospedará hasta saber definitivamente si inicia la aventura otomana.
Vassell no ha gozado de oportunidades en los ‘Citizens’ desde la llegada de Mark Hughes al banquillo. La incorporación de Roque Santa Cruz y la casi segura llegada de un delantero de renombre internacional (¿Samuel Eto’o o Carlos Tévez?), le han cerrado definitivamente las puertas y el de Birmingham, a falta de confirmación oficial, ha sorprendido a todos apostando por la posibilidad más exótica.