Arsene Wenger ya es el técnico más longevo de la historia del Arsenal

Octubre 1, 2009

Con 13 años, y un total de 4.759 días en el cargo, supera a George Allison dueño del banquillo ‘Gunner’ desde 1934 hasta 1947

Día histórico para el Arsenal. Arsene Wenger cumple hoy 4.759 días al frente del equipo, lo que le convierte en el técnico más longevo de la historia del club. El francés, que llegó al banquillo de Highbury en 1996, ha superado la marca George Allison técnico de los ‘Gunners’ entre 1934 y 1947.

Un semidesconocido Arsene Wenger llegó al Arsenal el 1 de octubre de 1996 procedente del Nagoya Grampus Eigh japonés. Pocos se podían imaginar que aquel técnico con discreto currículum -previamente sólo había dirigido a Monaco y Nancy- acabaría convirtiéndose, seguramente, en el mejor manager de la historia ‘Gunner’. Once días después de tomar el cargo debutaba con victoria 0-2 en Ewood Park ante el Blackburn Rovers con doblete de otro mito de la entidad, Ian Wright. Unos meses más tarde, el Arsenal cerraba la campaña conquistando la Premier League y la FA Cup.

Arsene Wenger se hizo cargo del Arsenal el 1 de octubre de 1996

Wenger ha llevado la modernidad y la estabilidad a un club, que pese a ser seguramente el tercer más grande de Inglaterra por detrás de Liverpool y Manchester United, siempre ha destacado por su larga lista de despropósitos, inmortalizados por el célebre escritor Nick Hornby en su gran obra Fever Pitch (Fiebre en las Gradas, 1992). Bajó el balón al césped, europeizó el juego del equipo y apostó firmemente por los jóvenes talentos, independientemente de su nacionalidad. El Arsenal he llegado a jugar un buen número de partidos sin ningún inglés en sus filas.

Licenciado en Económicas por la Universiadad de Estrasburgo y Doctor Honorario de la Universidad de Hertfordshire, Arsene Wenger rompe con el tópico del típico entrenador de fútbol por sus inquietudes extradeportivas. Sus formas, su inteligencia, pero sobretodo sus éxitos y la implicación con el club, han llevado al francés a tener un crédito casi ilimitado por los dirigentes y seguidores ‘Gunners’. Tres Premiers, tantas como en los veinte años previos a su llegada, cuatro FA Cups -dos en forma de doblete-, cuatro Cummunity Shields y dos finales europeas perdidas, una de la UEFA ante el Galatasaray y una de Champions League contra el Barcelona, le avalan. Pero si algo más allá de los números hace creer en el técnico de Estrasburgo, es su eterno proyecto deportivo, que más allá de los resultados, siempre es apasionante por su apuesta por el buen juego y la juventud. Algo que sólo se concibe en un club como el Arsenal. Así puede que se entiendan sus continuos “no” al Real Madrid.


El Arsenal asegura su futuro

Junio 30, 2009

Los ‘Gunners’ cierran la renovación de cuatro de los pilares del equipo que conquistó la FA Youth Cup

El club londinense ha cerrado un contrato profesional con los defensas Luke Ayling, Craig Eastmond y Cedric Evina, y el portero James Shea. Todos, excepto el francés Evina, son ingleses y un fiel reflejo de la nueva actitud de Arsene Wenger hacia los jugadores autóctonos tras años de invasiones extranjeras al norte de Londres. En los últimos años el técnico ya apostó fuerte por un joven desconocido llamado Theo Walcott y la pasada temporada confió, en los momentos más decisivos, con el lateral Kieran Gibbs.

Por otro lado, Wenger ha descartado a otros ocho jugadores del equipo de jóvenes entre los que destaca el internacional sub’21 portugués, Amaury Bischoff, que había llegado a debutar con el primer equipo.


Discúlpense con ‘Monsieur’ Henry

Mayo 3, 2009

El recital del Fútbol Club Barcelona ayer en el Santiago Bernabéu sirvió para sentenciar la Liga española a favor del equipo que mejor juego realiza en Europa. Para acabar con el bochornoso y ridículo espectáculo de nuestros compañeros en la prensa de Madrid de las últimas semanas. Para que el conjunto blanco abriera los ojos ante una realidad ineludible camuflada detrás de dos títulos ligueros. Pero sobretodo, también, para reivindicar la figura de unos de los mejores futbolistas de la última década, menospreciado injustamente en ‘Can Barça’: Thierry Henry.

Henry supera a Iker Casillas en el cuarto gol del Barça en el 2-6 del Bernabéu

El francés llegó al Camp Nou en el peor momento posible,  cuando ni el propio Barcelona era consciente del estado crítico de un  proyecto triunfal que venía de un año en blanco considerado un accidente por la “autocomplacencia” de todos. Pero Henry llegó para salvar lo insalvable. El equipo de Frank Rijkaard había tocado fondo y el ex del Arsenal se convirtió en uno de los blancos de la ira de la culerada, entre otros motivos, por ser el capricho de un Joan Laporta que vivía sus horas más bajas al frente del club.

Es cierto que ‘Tití’ no llegó en un buen estado físico tras meses parado por una lesión. Pero tampoco ayudó en su recuperación encontrarse con un equipo viciado por una poca ética de trabajo que le impidió recuperar el tono. Encajonado en la izquierda, en un equipo sin verticalidad ni profundidad y lejos de encontrase bien consigo mismo, vivió uno de los peores años de su carrera y las constantes comparaciones con “el Henry del Arsenal” acabaron para hundir a un jugador que sólo estuvo al nivel medio del equipo, y que marcó 19 goles…

Considerado el mejor en la historia del Arsenal

Henry le debe tanto a Pep Guardiola como a Arsene Wenger. Cuando todos clamaban por su traspaso, el flamante técnico azulgrana confió en sus posibilidades, y, pese a no cumplir su promesa de ubicarlo en punta de ataque tras decidir quedarse con Samuel Eto’o, el francés no le ha fallado. Ha demostrado que en buena forma y rodeado de un equipo que funciona es uno de los delanteros más determinantes de Europa. Cerca de cumplir los 32, ‘Tití’ no tiene la velocidad “de el del Arsenal” pero le sobra calidad, inteligencia y definición para seguir logrando goles decisivos. Y van 26 en lo que va de temporada.

No por casualidad, el galo es considerado por muchos ‘supporters gunners’ el mejor jugador de la historia del club, por delante de leyendas  de la relevancia de Tony Adams, Ian Wright, Liam Brady o David Rocastle. Sus números con los londinenses asustan y sirven para ejemplificar el impacto de ‘Tití’ con datos irrefutables más allá de la indescriptible plasticidad de sus goles. Henry es el máximo goleador de la historia del club con 226 tantos, y el tercer máximo de la Premier por detrás de Alan Shearer (260) y Andy Cole (174), pero con la particularidad de ser el único capaz de lograrlos todos con una misma camiseta. El francés ganó, entre otros títulos, las Ligas de 1998, 2002 y 2004 y si no consiguió nunca el Balón de Oro fue porqué la mejor época de los  Arsene Wenger no se prodigó por Europa.

Henry besa el césped de Highbury en el último partido del Arsenal en el viejo estadio londinense

Quizá muchos de los que halagaban a Henry en verano de 2007 y han pasado casi dos años criticándole por su supuesto bajo rendimiento y sus formas sobre el terreno de juego no le habían visto demasiado jugar en el Arsenal. La autosuficiencia, la sensación de jugar al trote y no meter nunca la pierna que tanto les desesperó son las señas de identidad de un jugador sabedor de sus cualidades y que con las cosas en su sitio ha demostrado que sigue siendo determinante y una pieza fundamental para comprender el éxito del Barça de Guardiola, Messi, Xavi, Iniesta y compañía. Ahora, además de reconocerle los méritos, por favor, discúlpense con Thierry Henry.


10 – José Antonio Reyes (Arsenal)

Octubre 15, 2008

A Arsene Wenger se le pueden reprochar muy pocas cosas. Durante más de una década el manager francés ha llevado al Arsenal de ser una medianía con fama de pupas y esporádicas apariciones en la elite, a codearse con los históricamente grandes del fútbol inglés. Tres títulos de la Premier, cuatro de la FA Cup, una final de la Liga de Campeones y otra de la Copa de la UEFA son sólo una pequeña muestra de su trabajo en el club afincado históricamente en el desaparecido Highbury. Pero su labor se he extendido más allá, el club ha crecido y se ha modernizado hasta el punto de tener que dejar su hogar de toda la vida para trasladarse al espectacular Emirates Stadium y su particular filosofía ha convertido a los ‘gunners’ en uno de los equipos más interesantes para los buenos aficionados del fútbol que no paran de descubrir nuevos talentos bajo la camiseta roja. Y esto por no hablar de la capacidad para recupera estrellas que habían perdido en norte como Thierry Henry en la Juventus y Patrick Vieria en el Milan…

Pero hubo un día en que el sabio francés dejó de lado sus creencias y se la jugó para llevarse a Londres un joven jugador español que despuntaba en el Sevilla por su calidad, velocidad y descaro. Un talento que no pudo frenar ni el mismísimo Carles Puyol. Se trataba de José Antonio Reyes, por el que Wenger pagó al club de Nervión unos 35 millones de euros. El utrerano había debutado en la máxima categoría española con sólo 16 años la temporada 1999-2000, y en enero de 2003 abandonaba el club de toda su vida para recalar en Londres.

Reyes jugó dos temporadas y media en el Arsenal donde dejó destellos de su gran calidad, 16 goles (entre ellos uno fundamental en cuartos de final de la Champions ante el Chelsea) y el dudoso honor de ser el segundo jugador expulsado en la historia de las finales de la FA Cup tras Kevin Moran. Pero su aportación estuvo muy lejos de lo esperado, especialmente por los problemas de adaptación fruto del idioma y de las particulares y arraigadas raíces familiares. El jugador nunca escondió su malestar en la capital británica y su deseo de volver a España donde lejos de reencontrase con su mejor nivel ha pasado con más pena que gloria por Real y Atlético de Madrid, antes de recalar en el Benfica portugués, por su controvertida vida fuera de los terrenos de juego.

Pese a todo, a José Antonio Reyes le queda el honor de ser el primer jugador español en conquistar la Premier League inglesa en la temporada 2003-04, de haber ganado un torneo con la historia de la FA Cup en 2005 y de haber llevado al Arsenal a la final de la Liga de Campeones de París, en la que cayó ante el Barça. Wenger apostó por él y falló, pero ya se sabe que incluso los genios se equivocan…