Resultados martes 1 de diciembre
Manchester United 2 - Tottenham 0
Gibson (16′, 38′)
Portsmouth 2 – Aston Villa 4
(Stilian Petrov 10′ (pp), Kanu 87′ / Heskey 12′, Milner 27′, Downing 74′, Ashley Young 89′)
Resultados martes 1 de diciembre
Manchester United 2 - Tottenham 0
Gibson (16′, 38′)
Portsmouth 2 – Aston Villa 4
(Stilian Petrov 10′ (pp), Kanu 87′ / Heskey 12′, Milner 27′, Downing 74′, Ashley Young 89′)
Liverpool – Manchester United 25/10/09: La final de la FA Cup de 1996 regaló a los aficionados un apasionante duelo entre un joven Liverpool que soñaba recuperar las épocas gloriosas del pasado y el primer gran United de Sir Alex Ferguson y ‘King Eric’
La final de la FA Cup es el partido más especial del año en Inglaterra. La competición futbolística más vieja del mundo depara una atmósfera única, con grandes dosis de nostalgia cuando se contemplan las grandas del viejo Wembley abarrotadas de aficionados desplazados de todos los puntos de las Islas para desvivirse por el sueño de un título valorado igual, o incluso más, que la propia Liga. Y entre partidos y partidos, siempre hay alguno con connotaciones superlativas.
En 1996, el mítico escenario londinense recibió a los dos equipos más laureados del país bajo circunstancias muy dispares, en un duelo que pudo cambiar la historia contemporánea de Liverpool y Manchester United. Los ‘Reds’, con uno de plantillas más jóvenes y talentosas que se le recuerdan, buscaban hincar el codo ante unos ‘Red Devils’ con un papel casi hegemónico en el fútbol inglés de mediados de los 90.

Roy Evans, heredero de las directrices del extinguido “Boot Room”, manejaba las riendas de una plantilla talentosa y descarada, con Robbie Fowler, Steve McManaman, David James, Jamie Redknapp, Stan Collymore y Jason McAteer. Los conocidos como ‘The Spice Boys’ tras aquella final. La muchachada ‘Red’ había logrado la Copa de la Liga la temporada anterior y hacía soñar a la afición en recuperar las viejas tardes de gloria de no hacía tantos años. El Liverpool había ganado la FA Cup ante el Sunderland (2-0) en 1992, dirigido por Graeme Souness, pero la Liga se le resistía desde 1990. Y es que aquellos dos títulos fueron un espejismo en una de las décadas más lúgubres de su historia. Las esperanzas depositadas en aquel equipo se desvanecieron con el paso de los años y hubo que esperar hasta 2001 para ganar de nuevo un título, aunque éste llegó en forma de Triplete: UEFA, Cup y Carling. La Premier todavía se le resiste.
El primer gran Manchester United de Sir Alex Ferguson acababa de conquistar su tercer título de Premier League en cuatro años (1993, 94 y 96) y llegaba a la final copera, también, por tercera vez en otros tantos años. Antes habían derrotado al Chelsea (4-0) en 1994 y caído ante el Everton (1-0) un año más tarde. El líder sobre el terreno de juego de aquellos grandes ‘Red Devils’, Eric Cantona, decidió la final para los mancunianos con un gran disparo en el minuto 86, tras una mala salida de David James. Con Steve Bruce fuera de la convocatoria por problemas físicos, ‘King Eric’ se convirtió en al primer capitán extranjero (no británico o irlandés) en la historia de las finales de la Cup. El Jugador del Año ya había marcado ante el Liverpool aquella temporada tras la suspensión de siete meses por agredir a un supporter del Crystal Palace.

El Manchester United de Sir Alex Ferguson y Eric Cantona lograba de esta forma el segundo Doblete de la historia del club, sólo dos temporadas después del primero, y el legendario técnico escribía una nueva página de su idílica historia con la Cup. Con cinco títulos (1990, 94, 96, 99 y 2004), el escocés es el técnico más laureado de la competición.
Liverpool 0 – Manchester United 1
0-1 Cantona (86’)
Wembley (Londres): 11 – 5 – 1996
Liverpool FC: 1-David JAMES; 12-John SCALES, 5-Mark WRIGHT, 6-Phil BABB, 4-Jason McATEER, 2- Rob JONES; 15-Jamie REDKNAPP, 10-John BARNES, 17-Steve McMANAMAN; 23-Robbie FOWLER y 8-Stan COLLYMORE.
Ian RUSH > Stan COLLYMORE (74′)
Michael THOMAS > Jason McATEER (86′)
Ent: Roy Evans
Manchester United FC: 1-Peter SCHMEICHEL; 3-Denis IRWIN, 6-Gary PALLISTER, 12-David MAY, 23-Phil NEVILLE; 24-David BECKHAM, 16-Roy KEANE, 19-Nicky BUTT, 11-Ryan GIGGS; 7- Eric CANTONA y 17-Andy COLE.
Paul SCHOLES > Andy COLE (64′)
Gary NEVILLE > David BECKHAM (90′)
Ent: Sir Alex Ferguson
Liverpool – Manchester United 25/10/2009: El delantero del United es consciente que no será bien recibido por su ex afición y asegura que si marca lo celebrará con normalidad
Uno de los momentos más esperados y morbosos de la temporada está a punto de llegar. El Liverpool recibe al Manchester United el próximo domingo y todas las miradas apuntan a un solo hombre, Michael Owen. El protagonista de uno de los fichajes más sorprendentes del pasado verano se prepara para volver a la que fue su casa entre 1996-2004 con la camiseta del máximo rival, y es consciente que no será bien recibido.
“Prefiriría que la gente se quedara sentada y recordara los años que estuve en el equipo y lo que hice por ellos. Pero soy realista y se que estoy jugando por el máximo rival”, asegura el delantero, que llegará al partido tras varias semanas apartado del equipo por problemas físicos.

Al respeto de la lealtad en el fútbol, Owen afirmó que “es muy fácil hablar de fidelidad cuando eres un aficionado. Pero tengo que ganarme la vida por mi y para mi familia, como en cualquier otro trabajo. Como padre, hermano o hijo no hay nadie más leal que yo”. Si marco lo celebraré con toda normalidad”.
Autor de 158 goles con el Liverpool Michael Owen es el séptimo máximo goleador de la historia del club. Además, con 17 años y 144 días todavía es el jugador más joven en marcar un gol con los ‘Reds’. Un tanto que logró ante el Wimbledon en el partido de su debut. Con la camiseta del United suma ya dos tantos en la Premier, el último el que dio la victoria a su equipo en el apasionante derby de Manchester de hace unas semanas.
Carlos Tévez no festejó los dos goles que le marcó al West Ham en el último partido de la jornada, pero no dudó en asegurar que saboreará el momento si logra ver portería ante su ex equipo.
Pese a que ya ha pasado más de una semana del caliente derby de Manchester que se decidió con gol de Michael Owen en el polémico tiempo añadido, el argentino Carlos Tévez demostró que los jugadores del City, y él en particular, no han olvidado lo sucedido en Old Trafford. ‘El Apache’, que salió por la puerta de atrás del ‘Teatro de los Sueños’ por su mala relación con Sir Alex Ferguson y que fue víctima de todas las iras de los seguidores del United por su fichaje por el gran rival ciudadano, no dudó en asegurar que celebrará un gol ante su ex equipo.

Y es que Tévez no celebró ninguno de los dos tantos que le marcó al West Ham en el último partido de la pasada jornada y que acabó con victoria por 3-1 de los que dirige Mark Hughes. En el 1-0, logrado en el minuto 4, el argentino incluso llegó a juntar las manos en señal de disculpa delante del fondo en el que se encontraban los seguidores ‘Hammers’ desplazados al City Of Manchester Stadium. Una imagen que contrasta plenamente con la vivida hace algunas semanas justo en esa esquina del estadio en la que Emmanuel Adebayor desató toda su rabia contra los seguidores del Arsenal, su ex equipo.
“Decidí no celebrar mis goles por respeto al West Ham. Fue mi primer equipo en Inglaterra, está en mi corazón, y parte de mi siempre será un ‘Hammer’”, afirmó Tévez, que también aseguró que “en del derby de Manchester también decidí no celebrar los goles de nuestro equipo, pero después del trato recibido he cambiado de opinión. Si marcó en el próximo derby seguro que lo celebraré”.

‘El Apache’ fue el gran héroe de la histórica salvación del West Ham la temporada 2006-2007. Tras llegar a Londres junto a Javier Mascherano, pasó varios meses de difícil aclimatación al fútbol inglés durante los que los ‘Hammers’ se hundieron en el fondo de la clasificación de la Premier League. Sin embargo, una racha de siete victorias en las últimas nueve jornadas sirvió a los de Alan Curbishley para mantenerse en la máxima categoría, gracias, sobretodo, a Tévez. El argentino marcó todos los nueve goles logrados durante la temporada en el impresionante tramo final, incluido el que suponía matemáticamente la salvación, curiosamente, en Old Trafford (0-1).
Hay un derby de Manchester que será recordado eternamente por encima de los demás. Aquel en que los ‘Red Devils’ se vieron condenados al infierno de la Segunda División por el gol de una leyenda de Old Trafford vestida de celeste.
Día de derby en Manchester. Una jornada siempre especial en la ciudad, aunque la de hoy se presenta con bastantes alicientes de más. El City, el eterno segundón, se perfila como un candidato, sino al título, a pelear con los cuatro grandes de la Premier. Su técnico, Mark Hughes, es un célebre ex ‘Red Devil’ y su gran estrella Carlos Tévez, duda hasta última hora, salió de Old Trafford por la puerta de atrás. Además, Sir Alex Ferguson, no ha dudado calentar debidamente el derby con unas declaraciones en las que acusaba a los azules de “comportarse de forma chulesca” y “ser siempre un club pequeño, con mentalidad y espíritus pequeños”. El derby de hoy puede ser recordado durante muchos años.
Pero si uno no será olvidado jamás es el que acabó con el United en segunda división “por culpa” de una leyenda ‘Red’, Denis Law. Corría el 27 de abril de 1974 y los ‘Diablos Rojos’ recibían a sus vecinos hundidos en la zona baja de la clasificación. Un taconazo del escocés a diez minutos de la finalización del partido supuso el 0-1 y la condena al infierno para los ‘Diablos Rojos’. Un tanto que siempre será recordado por ser el que provocó el descenso de ManU, aunque no fue del todo así. La victoria del Birmingham City ése mismo día enviaba a los ‘Red Devils’ a la Second Division de todas formas.

Sin embargo, Law, desconocedor de la situación y superado por los nervios , tuvo que ser sustituido y abandonó el terreno de juego de Old Trafford con lágrimas en los ojos y envuelto de un silencio estremecedor. Y es que el escocés defendió la camiseta del United durante once temporadas en las que ganó dos ligas (1965 y 67), una FA Cup (1963) y la Copa de Europa de 1968, aunque no pudo jugar la final por lesión. Sólo motivos familiares impulsaron en 1974 el fichaje por el City, con el que sólo jugaría una campaña antes de retirarse.
Nacido en Aberdeen, Denis Law empezó a destacar en las filas del Huddersfield Town a las órdenes de Bill Shankly. A lo largo de su carrera batió en dos ocasiones el record del traspaso más caro de la historia del fútbol cuando firmó por el Torino por 100.000 libras y un año más tarde cuando se incorporó al United por 115.000. Su traspaso al City, valorado en 35.000 libras, superó cualquier otro registro en el Reino Unido. Ganó el Balón de Oro en 1964, marcó 30 goles con Escocia y más de 300 con los equipos en que jugó. Denis Law es una leyenda viva del fútbol británico en general y de Manchester particular. Querido por los aficionados del City y adorado por los del United, una estatua suya salvaguarda los accesos a Stretford End, en Old Trafford.
Con 37 años y tras desvincularse del Sunderland, el delantero de Trinidad & Tobago anunció oficialmente que deja el fútbol
Dwight Yorke lo deja. A los 37 años, uno de los delanteros más temidos del fútbol inglés a finales de la década pasada y principios de la vigente anunció oficialmente que cuelga las botas tras no recibir ninguna oferta una vez desvinculado del Sunderland.
El delantero de Trinidad & Tobago se dio a conocer mundialmente en las finales del Aston Villa, con el que jugó desde 1989 hasta 1998, año en el que fue traspasado al Manchester United por más de 12 millones de libras. En Old Trafford, “The Smiling Assassin” formó junto a Andy Cole una de las parejas atacantes más temidas en Inglaterra y Europa en los últimos años. Además del célebre ‘Treble’ de 1999, conquistó dos Premiers más (2000 y 2001) y la Copa Intercontinental.

Ironías del destino, aquella mágica noche del Camp Nou los hitóricos tantos del ManU en el tiempo de descuento llegaron de Teddy Sheringham y Ole Gunnar Solskjaer eternos suplentes de la pareja preferida de Sir Alex Ferguson. De aquel once campeón de Europa sólo Nicky Butt (Newcastle) y David Beckham siguen en activo tras el adiós de Yorke (también jugaron Peter Schmeichel, Jaap Stam, Roony Johnsen, Dennis Irwin, Jesper Blomqvits y Andy Cole).
Además de Villa y United, el delantero también defendió la camiseta del Blackburn Rovers (2002-2004), Birmingham City (2004-05) y Sydney FC (2005-06). Tras la aventura australiana, y con la retirada a la vuelta de la equina, el Sunderland le ofreció una última e inesperada oportunidad en la elite. Tras conquistar el Championship y el correspondiente ascenso, Yorke se reencontró con su ex compañero Roy Keane, técnico de los ‘Black Cats. Mermado físicamente por el paso de los años, el de Trinidad & Tobago acabó retrasando su posición para jugar de mediocentro.

72 veces internacional, Dwight Yorke fue capitán de equipo que logró la histórica clasificación para el Mundial de Alemania de 2006 y elegido Mejor Jugador del Partido en el empate 0-0 ante Suecia. Su importancia en la isla caribeña es tal que incluso un estadio de Bacolet lleva su nombre desde 2001.
El mismo día que Michael Owen firmaba por el Manchester United se confirmaba el regreso de Kenny Dalglish al Liverpool. Dos de los nombres más importantes en la historia ‘Red’ que han seguido caminos muy diferentes a lo largo de su carrera. Mientras ‘King Kenny’ vuelve al club de su vida para formar parte del organigrama de la Academia, el delantero ha decidido fichar por el eterno rival para intentar resucitar futbolísticamente.
Cuándo Phil Chinsall dejó el Manchester United para fichar por el Liverpool en 1964, pocos podían imaginar que éste sería el último traspaso entre ambos clubs. Hasta la fecha ningún otro jugador ha dejado Old Trafford para recalar en Anfield, o viceversa, sin previo paso por ningún otro equipo. Durante estas más de cuatro décadas muy pocos jugadores han vestido las camisetas de los dos archirivales antes que Michael Owen, flamante nuevo jugador de los ‘Red Devils’ y uno de los últimos niños prodigio de la cantera del club de la ciudad de los Beatles.

Antes de Chinsall, Liverpool y ManU se habían traspasado otros ocho jugadores entre 1912 y 1954. Tom Chorlton (1912), Tom Miller (1920), Tommy Reid (1929), Ted Savage (1939) y Alleby Chilton (1938) dejaron Anfield para recalar en el Teatro de los Sueños, mientras que Jackie Sheldon (1913), Fred Hopkin (1921) y Thomas McNulty (1954) tomaron el camino a la inversa. Eran otros tiempos. Antes de la década de los 60. Antes que ambos conjuntos se instaran de forma permanente en la elite del fútbol inglés y floreciera la rivalidad que ha llegado a nuestros días. Eran los tiempos del gran United de Sir Matt Busby que llegó a la cima de Europa conducido por George Best. Curiosamente, Busby, el hombre que hizo grande a los Diablos Rojos, desarrolló gran parte de su carrera como jugador en el Liverpool (1936-39) y en el Manchester City (1928-36).
Desde entonces ambos equipos han evitado traspasarse jugadores mutuamente hasta llegar al extremo de optar por opciones económicamente inferiores antes de potencial al eterno rival, como hizo el United con el argentino Gabriel Heinze al que traspasó al Real Madrid en verano de 2007 pese a una mejor oferta del Liverpool. Pero lo que no han podido evitar es que otros jugadores recalaran en el enemigo número uno previa etapa en otro equipo. Los casos más llamativos antes del de Owen los protagonizaron Peter Beardsley, que en sus primeros años como profesional tuvo un papel testimonial en Old Trafford, y Paul Ince que triunfó a las órdenes de Ferguson y tuvo un discreto paso por Anfield.

El pequeño delantero de Newcastle dejó el ManU en 1983 para jugar en los Vancouver Whitecaps de la liga canadiense antes de fichar pocos meses después por el equipo de su ciudad. Tras triunfar en St. James’ Park firmó por el Liverpool en 1987 y permaneció en los ‘Reds’ hasta 1991, tiempo en el que ganó dos Ligas (1988 y 1990), una FA Cup (1989) y tres Charity Shields (1989, 90 y 91). Internacional por Inglaterra en 58 ocasiones, Beardsley dejó el equipo para fichar por el Everton. Paul Ince, por su parte, fichó por el United procedente del West Ham en 1989 y fue una pieza clave en los primeros éxitos de Alex Ferguson en el banquillo de Old Trafford. En 1995 decidió probar la aventura italiana y fichó por el Inter de Milán de Roy Hodgson. El centrocampista no cuajó en la Serie A y emprendió el camino de vuelta a Inglaterra dos años más tarde para recalar en el Liverpool. Tras otros dos años más sin éxitos deportivos la carrera de Ince inició su ocaso con el traspaso al Middlesbrough.