El Rey para recupear la historia

El Liverpool recurre a Kenny Dalglish, ídolo de la afición y último técnico capaz de llevar la Liga a Anfield, para enderezar al equipo.

All round the Fields of Anfield Road, Where once we watched the King Kenny play (and he could play) proclama uno de los versos del famoso cántico de los supporters del Liverpool ‘Fiels of Anfield Road’, adaptación de la famosa canción tradicional irlandesa ‘Fields of Athenry’. El Rey Kenny, Kenny Dalglish, vuelve a Anfield para intentar reconducir la trayectoria del Liverpool después de que Roy Hodgson haya sido incapaz de gestionar la funesta herencia de Rafa Benítez. A falta de argumentos futbolísticos en una debilitada plantilla, al Liverpool solo le queda apelar a la historia y al sentimiento, a todo lo que Dalglish representa, para sacar el equipo adelante.

Bill Shankly intentó fichar a Dalglish cuando éste era un adolescente y militaba en el Glasgow United. En el tren hacia Liverpool decidió declinar la oferta. Disfrutaba del fútbol en su equipo y no podía imaginarse lejos de Glasgow, sin poder acudir a Ibrox Park cada quince días para animar al Rangers. Pero menos podía imaginar todavía que acabaría convirtiéndose en una leyenda del Celtic, por el que firmó años después.

El destino de Dalglish, sin embargo, estaba ligado a los ‘Reds’, por los que firmó en 1977 después de ocho temporadas en Parkhead en las que ganó cuatro ligas y cuatro copas escocesas, en 321 partidos en los que anotó 167 goles. De hecho, todavía es el único jugador que ha sido capaz de superar el centenar de tantos con equipos escoceses e ingleses: su registro con el Liverpool es de 172 en 515 encuentros.

“Lo había ganado todo con el Celtic en Escocia pero nada a nivel europeo. Era tiempo de empezar una nueva etapa y buscar mayores éxitos y el Liverpool era el destino perfecto. Era el campeón de Europa, pero un equipo con un ambiente familiar que me hizo sentir cómodo” reconoce el propio Dalglish en su autobiografía. Los ‘Reds’ pagaron al Celtic 440.000 libras y cubrieron el vacío que dejó Kevin Keegan tras su marcha al Hamburgo.

Un mito del Liverpool, Ray Clemence, comparó a Keegan y Dalglish con estas palabras: “Kevin era excepcional, pero Kenny era diferente. Era el jugador perfecto porque marcaba goles, creaba goles y podía proteger el balón antes de que un compañero pudiera salir en su ayuda”. El escocés empezó a ganarse el derecho a la corona impuesta por el pueblo con el gol el día de su debut en Liga en Ayresome Park, el viejo estadio del Middlesbrough. Aquella misma temporada la culminaría con el único tanto en Wembley ante el Brujas belga con el que el Liverpool se proclamó de Europa por segunda temporada consecutiva. Años más tarde llegarían dos Copas de Europa más y las noches negras de Heysel y Hillsborough en las que Dalglish revivió la pesadilla de la tragedia de Ibrox, en la que 66 seguidores del Rangers perdieron la vida en 1971 tras un partido ante el Celtic.

En verano de 1985, Dalglish, como jugador-entrenador, se convirtió en el heredero del Joe Fagan en la línea de sucesión del boot-room, la mítica sala de Anfield donde los técnicos se reunían y transmitían a sus discípulos sus conocimientos futbolísticos desde los tiempos de Shankly a los de Roy Evans, pasando por los Bob Paisley a Graeme Souness. Dejó el Liverpool en febrero de 1991 después de ganar ocho ligas, dos FA Cups, cuatro Copas de la Liga, nueve Charithy Shields (algunas compartidas), tres Copas de Europa y una Supercopa de Europa.

Pero el éxito para Dalglish no está únicamente vinculado al Liverpool. Lo saboreó como jugador con el Celtic antes de vestir de rojo y lo hizo tras abandonar Anfield con el Blackburn Rovers, al que hizo campeón de la Premier League en 1995 para convertirse en uno de los tres únicos entrenadores capaces de ganar la Liga inglesa con dos equipos diferentes algo inaudito en los tiempos modernos y que solo habían logrado Tom Watson (Sunderland y Liverpool) en la primera década del siglo XXI y Herbert Chapman (Huddersfield y Arsenal) en los años 30. También pasó por los banquillos de Newcastle y Celtic hace casi una década, pero todo un sabio del fútbol espera demostrar que el paso del tiempo no esconde secretos para él.

Anuncios
2 comentarios
  1. davidirracional dijo:

    kenny por lo menos infudira respeto y orgullo a los jugadores y la aficion, pero tienen perdida demasiada diferencia con los de arriba para meterse en europa, a ver si quiere seguir con el marron el año que viene…

  2. Machaco dijo:

    Grande Kenny Dalglish.
    Vino para ocupar el lugar de Kevin Keagan y se convirtió en el Rey.
    No hizo cosas buenas, hizo lo imposible, lo que nadie pensó que haría.
    Está en los corazones de los aficionados de Anfield, pero está tan dentro, que cualquier cosa le perdonarían.
    Este año ya es de transición, con no descender basta y el próximo, ya con la opinión de Kenny encima de la mesa de los dueños, podrán volver a situar al Liverpool en todas las portadas de los diarios británicos.
    Saludos desde mi bitácora.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: