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Leyendas

“Me he peleado con tanta gente que no se a quién darle la mano antes de cada partido”. Esto basta para resumir al gran Roy Keane, uno de los mejores mediocentros que ha dejado el fútbol de las Islas en las últimas décadas y con una vida marcada por sus continuas polémicas y trifulcas fuera de los terrenos de juego, problemas con el alcohol, unos orígenes vinculados al boxeo, una espantosa revancha deportiva, pero  con un compañerismo y liderazgo fuera de lo común. Keane ha sido el gran capitán de la era Ferguson… aunque dicen que el propio Sir Alex le temía.

Nacido el 10 de agosto de 1971 en el barrio de Mayfield, en Cork, Roy Keane tuvo una infancia marcada por la austeridad propia de una humilde familia irlandesa de la época. Consciente de que los estudios no iban con él, probó suerte con el deporte e incluso llegó a participar en algunos combates de boxeo. Sin embargo, optó por el fútbol y a los 18 años firmó su primer contrato profesional con el Cobh Ramblers irlandés.

Superadas las dificultades iniciales y tras algunos pequeños fracasos a la hora de dar el salto al fútbol inglés, Keane acabó firmando su primer gran contrato con el Nottingham Forest, todavía dirigido por el mítico Brian Clough, el manager que llevó al equipo a la conquista del título de Liga inglés en 1978 y de la Copa de Europa en 1979 y 1980. Clough, que permaneció en el banquillo del City Ground entre 1975 y 1993, dio al irlandés su primera gran oportunidad en un partido de la FA Cup. Era 1990, y aquel joven tuvo que acabar limpiando los zapatos del gran jefe del Forest después del partido. Pero a la semana siguiente ya fue titular en Liga…y no dejó el puesto

Después de tres temporadas en Nottingham, Keane firmó por el Manchester United, club en el que se convertiría definitivamente en uno de los grandes ‘bad boys’ del fútbol inglés, pero en el que también se consagraría como uno de los mejores centrocampistas de los últimos tiempos. Sir Alex Ferguson sabía lo que se hacía cuando pagó por él más o menos el equivalente a seis millones de euros. Durante doce temporadas y media en Old Trafford, el irlandés se convirtió en uno de los jugadores preferidos por los supporters y deportivamente lo conquistó todo.

Pero durante su etapa en el Teatro de los Sueños Keane protagonizó un gran número de polémicas peleas en pubs y clubs que repercutieron directamente en su carrera. La peor, antes de la final de la Champions en el Camp Nou en la que acabó en la cárcel tras la batalla que se organizó por no invitar a dos chicas a una ronda. Verse entre rejas siendo el gran capitán del equipo antes de una cita tan importante y en una campaña histórica para los ‘red devils’ (que conquistaron la Premier, la FA Cup y la Copa de Europa) le hizo sentar la cabeza y los problemas fuera del campo pasaron a un segundo plano. Por cierto, no estuvo en la final de Barcelona ante el Bayern por sanción tras una entrada a Zinedine Zidane, entonces en la Juventus, en semifinales.

Pero dentro del campo Keane todavía tenía que protagonizar uno de los episodios más escabrosos de su carrera. Los hechos se remontan a 1997, cuando el irlandés después de otra noche movida en un hotel de Leeds se rompió los ligamentos de la rodilla al intentar hacer una entrada al noruego Alf Inge Haaland que se dirigió al él increpándolo y tachándolo de mentiroso. Pasaron cuatro años y el nórdico dejó el Leeds United para recalar en el Manchester City. Era el derby de la ciudad y la ocasión perfecta para tonarse la revancha. A las primeras de cambio, Keane le rompió la pierna al noruego premeditadamente y le dedicó un “¡Jódete cabrón! Ya no volverás a reírte de mi por lesiones fingidas”, antes de dirigirse a los vestuarios si ni siquiera esperar a que el colegiado le mostrara la roja… Keane fue sancionado con cinco partidos de suspensión y una multa de 245.000 euros.

Su salida del United tampoco fue ajena a la polémica tras cargar duramente contra el propio Ferguson y contra el sector joven de la plantilla encabezado por John O’Shea, Darren Fletcher, Liam Millar, Kieron Richardson o Alan Smith. Keane quizá era consciente que era la única forma de salir de Old Trafford y dar sus últimos coletazos futbolísticos en el club de los amores de todo irlandés, el Celtic de Glasgow, en el que sólo estuvo media temporada por los problemas físicos pero en el que ganó dos títulos más.

Su trayectoria con el equipo nacional irlandés tampoco fue plácida, El principal conflicto lo tuvo con el seleccionador Nick McCarthy al que calificó de “hijo de puta inglés” antes del Mundial de Japón y Corea de 2002, motivo por el que fue expulsado del equipo. De la mano de Brian Kerr volvió para las eliminatorias del Mundial de Alemania.

Esta es la historia de Roy Keane, un crack consciente de sus limitaciones y que se hizo grande a base de carácter y trabajo. Su polémica vida fuera de los campos de fútbol marcó la trayectoria de un personaje fascinante ídolo de la afición del Manchester United y al que el mismísimo Morrissey dedicó una canción: “I Keano”.

Su palmarés

Manchester United

7 x Premier League

1994, 1996, 1997, 1999, 2000, 2001, 2003

4 x FA Cup

1994, 1996, 1999, 2004,

4 x FA Community / Charity Shield

1993, 1996, 1997, 2003

1 x Champions League

1999

1 x Copa Intercontinental

1999

Celtic FC

1 x Scottish Premier League

2006

1 x Scottish League Cup

2006