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El Celtic, liderado por el pequeño y hábil extremo, se convirtió en 1967 en el primer equipo británico en conquistar la Copa de Europa al derrotar al Inter de Helenio Herrera en la capital lusa

El 25 de mayo de 1967 el Celtic protagonizó la hazaña de convertirse en el primer equipo británico en proclamarse campeón de Europa. Eran los primeros años del reinado de Jock Stein en Parkhead. El histórico técnico había acabado con una sequía en la liga que se prolongaba desde 1954, con títulos repartidos entre el Rangers, el Hearts, el Dundee, el Aberdeen y el Kilmarnock, en un fútbol lejos de la bipolarización de las últimas décadas. El triunfo ante el Inter de Milán fue un triunfo genuino para Glasgow, con todo el equipo nacido en un radio de 15 millas de la ciudad.

Entre ellos, Jimmy Johnstone, el jugador con más talento de aquella generación. Si el central Billy McNeill era la figura clave de aquel equipo, el pupilo que todo técnico quiere tener sobre el césped, “Jinky” era el factor diferencial. Un mago. Veloz e impredecible. Exponente de la tradición escocesa de jugadores de agradecido trato con el balón durante los 60 y los 70. El pequeño y habilidoso extremo, posiblemente el jugador más importante de la historia del Celtic, destacó por su gran capacidad de regate, siempre encarando al defensa rival con el balón pegado al pie, que le valió comparaciones con el brasileño Garrincha y fue apodado “Flying Flea” por la prensa francesa, tras la actuación contra el Nantes en aquella edición de la Copa de Europa.

Para llegar al Estadio Nacional de Lisboa, los Bhoys, además de el conjunto galo en octavos, dejaron en el camino al Zúrich en la primera ronda, a la Vojvodina de Yugoslavia en cuatros y al Duckla de Praga en semifinales.

El Celtic llegó a la capital lusa para medirse al Inter de Milán de Helenio Herrera, campeón de Europa y de la Copa Intercontinental en 1964 y 1965. Era el Inter de Luis Suárez, que no puedo disputar el encuentro, pero también uno de los máximos exponentes del catenaccio, a pesar de que la invención “del fútbol a la italiana”, según palabras del periodista Gianni Brera, se le atribuya a Nereo Rocco, técnico, curiosamente, del Milan entre 1961 y 1963.

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Jugaron los de Glasgow con Ronnie Simpson en la portería. Defensa de cuatro con Jim Craig en el lateral derecho, Tommy Gemmell en el izquierdo, Billy McNeill y John Clark en el centro de la zaga. Un centro del campo con Bobby Murdoch y Berti Auld en el eje y Jimmy Johnstone y Bobby Lennox abiertos a las bandas. Y Willie Wallace por detrás del único delantero nato; Stevie Chalmers.

Fue una exhibición ofensiva de los de Jock Stein, con más de veinte disparos a la portería italiana, en parte por el tanto inicial de Sandro Mazzola a los siete minutos, al transformar un penalti de Craig sobre Cappellini, que permitió a los de Helenio Herrera poner el cerrojo como era su antojo. El empeño del Celtic, sin embargo, tuvo su recompensa con los tantos de Gemmill (62’) y Chalmers (85’) con los que los inventores del fútbol se auparon con la primera Copa de Europa de su historia, un año antes de que repitiera el Manchester United de Matt Busby, George Best o Bobby Charlton.

La temporada 1966-67 fue la temporada perfecta para el Celtic, con el triplete local además del cetro europeo, a los que añadió la Glasgow Cup, un trofeo eliminatorio disputado entre los equipos de la ciudad desde 1887 hasta 1988 y que a día de hoy siguen disputando los equipos de desarrollo de Celtic, Rangers, Queen’s Park, Clyde y Partick Thistle.

Fueron años dorados en Parkhead con nueve títulos de liga consecutivas y un papel dominante en el fútbol europeo. En 1970 el equipo volvió al alcanzar la final de la Copa de Europa, en la que cayó derrotado ante el Feyenoord (2-1), en un encuentro en el que también marcó Tommy Gemmell. En semifinales, los escoceses habían dejado en el camino al Leeds United de Don Revie. Precisamente, en las puertas de la final también se quedaría el Celtic en 1972 y 1974.

Jimmy Johnstone

Jimmy Johnstone, fallecido el 13 de marzo de 2006, debutó con el Celtic en 1963 con una clara derrota 6-0 ante el Kilmarnock -la mayor sufrida en su carrera- y disputó 515 partidos en los que marcó 130 goles, pero solo fue 23 veces internacional con Escocia por su pánico a volar. El miedo era tal que en un partido de Copa de Europa contra el Partizan, Jock Stein le prometió librarse de viajar a Belgrado si los Hoops ganaban holgadamente, y el extremo anotó tres de los cinco goles del Celtic (5-1). Big Man cumplió su promesa.

“Jinky” fue uno de los protagonistas de la batalla contra el Racing Club de Avellanada en la vuelta de la Copa Intercontinental de 1967. En un partido nefasto para los defensores del fair play. La ida acabó con victoria del Celtic 1-0 en un encuentro en que el extremo fue cazado en reiterados ocasiones por los defensas argentinos. Una dureza sudamericana que hizo peligrar la disputa de la competición en varias ocasiones, hasta el extremo de que equipos como el Bayern renunciaron a disputarla. En la vuelta, el meta Simpson fue alcanzado por un objeto lanzado desde la grada y John Falcon tuvo que ocupar su lugar. Los Hoops se adelantaron con un penalty transformado por Gemmell pero el Racing remontó (2-1) y hubo que jugar un partido de desempate tres días más tarde.

Fue en esa repetición cuando la dureza del partido superó todos los límites. Johnstone acabó lesionado. Tres jugadores de los Hoops, Lennox, Hughes y Auld, fueron expulsados, por dos del Racing:  Alfio “Coco” Basile y Juan Carlos Rulli, aunque este último y Auld se negaron a abandonar el campo e increíblemente el árbitro, desbordado, se lo consintió. Ganaron los argentinos (1-0) con un gol de “Chango” Cárdenas. Avergonzado, el Celtic multó a sus jugadores con 150 libras mientras que el Racing regaló un coche a cada uno de sus jugadores.

Pese a perder la Copa Intercontinental, Jimmy Johnstone ganó, además de la Copa de Europa, nueve ligas escocesas, cuatro copas y cinco copas de la liga antes de abandonar el club en 1975 para merodear en varios equipos menores como los San José Earthquakes americanos, el Sheffield United, el Dundee, el Shelbourne y el Elgin City. “Jinky” tuvo que prolongar su carrera al máximo, ya que ser uno de mejores jugadores de su generación no le dio suficiente para vivir con tranquilidad una vez colgadas las botas y tuvo que ganarse la vida comoconductor de camiones y en la construcción.

@cescguimera

Jock Stein guió al Celtic en los mejores años de su historia. Hombre de fútbol desde la cuna perdió la vida en 1985 como seleccionador escocés, tras un partido contra Gales

Fue el pionero. Abrió la tradición de grandes técnicos escoceses que han escrito las páginas más gloriosas en el relato del fútbol británico. Jock Stein enseñó el camino a Matt Busby, a Bill Shankly, y su hijo predilecto, Alex Ferguson, defiende y honra su figura en el Manchester United, en tiempos en el que este deporte poco tiene que ver con el que Stein conoció a mediados del siglo XX. El técnico que hizo grande al Celtic, rival mañana del Barcelona en la Liga de Campeones, como gran alegoría de una vida dedicada al fútbol, falleció en 1985 tras un partido de Escocia ante Gales.

Era el 10 de septiembre. Stein se había hecho cargo del combinado escocés en 1979, con el que alcanzó el Mundial de España 82 -en el que ya tenía 72 años- donde no pudo superar la fase de grupos al caer derrotado ante Brasil (1-4), empatar con la URSS (2-2) y vencer a Nueva Zelanda por 5-1. Escocia buscaba el billete para México 86 emparejada con España, Islandia y sus vecinos galeses. Una derrota en Hampden contra Gales complica la lucha por la segunda plaza de la liguilla que da acceso a una repesca contra el campeón de Oceanía. Con el equipo español líder, Escocia viaja a Cardiff con la necesidad de sumar un punto para asegurarse el segundo puesto.

El partido se disputa en Ninan Park -desde 1910 hasta 2009 casa del Cardiff City- y comienza bien para los locales, dirigidos por Mike England, que se adelantan con un tanto de Mark Hughes. Escocia no funciona. Stein y su entonces ayudante Alex Ferguson deciden arriesgar con un controvertido cambio que a la postre será decisivo para lograr el necesario empate. Gordon Strachan, uno de los referentes del equipo y figura del Manchester United, es reemplazado por Davie Cooper,  jugador del Rangers, de mucho menor calado. Pero un penalti por manos transformado por el propio Cooper a nueve minutos del final dará a Escocia la segunda plaza.

Con el pitido final Stein se desvanece y es traslado por la policía y las asistencias a las dependencias del campo para ser atendido. Mientras los jugadores y la afición celebran el pase de Escocia a la repesca, Big Man, como era conocido, fallece de un infarto en el mismo estadio.

Ferguson tomó las riendas de aquel equipo al que logró la clasificación para la cita de México después de eliminar a Australia en la repesca (2-0 y 0-0). En el Mundial, sin embargo, Escocia tampoco logrará superar la primera fase al caer ante Dinamarca y la RFA y empatar con Uruguay.

Nacido en Burnbank (Escocia), hijo de un minero de Lanarkshire, Jock Stein fue el hombre que rompió con la hegemonía del Rangers en el fútbol escocés de los 60. Dirigió al Celtic (1965-1978) en el mejor período de su historia.  Alcanzó un record no igualado de nueve títulos de liga consecutivos, de 1966 a 1974, incluyendo dos tripletes, y convirtió a los Hoops en el primer equipo británico en conquistar la Copa de Europa en 1967. Anteriormente, como jugador del Celtic (1951-57) ya había levantado una Liga (1954) y una Copa (1957).

Con un equipo formado solo por jugadores escoceses nacidos en Glasgow y sus alrededores, el 25 de mayo de 1967 el Celtic derrotó 1-2 al Inter de Milán de Helenio Herrera, en la final disputada en el Estadio Nacional de Lisboa. Los Leones de Lisboa, liderados en el terreno de juego por el pequeño (1,58 m.), endemoniado y hábil extremo Jimmy Johnstone, se impusieron a un conjunto milanés sin Luis Suárez, con tantos de Tommy Gemmell (62’) y Stevie Chalmers (85’) que dieron la vuelta al gol inicial de penalti de Sandro Mazzola (7’), para inscribir el Celtic en un palmarés que solo conocía cuatro nombres; Real Madrid, Benfica, el propio Inter y el Milan.

Más allá de Parkhead, solo uno de los 26 títulos conquistados no lo logró con el Celtic, la Copa de 1961 ganada con el Dunfermline. Curiosamente, en 1978, Jock Stein dirigió al Leeds United durante 44 días, los mismos que estuvo en el cargo Brian Clough y que dieron lugar a la novela de David Peace The Damned United (2006) adaptada posteriormente a la gran pantalla.

“You’re inmortal” le dijo Bill Shankly tras aquella mágica noche en Lisboa. No se equivocó el que fuera artífice del gran Liverpool, el legado de Stein sigue vivo y su nombre siempre figurará entre los más grandes que han pasado por un banquillo.

@cescguimera 

El gran ídolo de la afición del conjunto de Glasgow, que hoy visita el Camp Nou en la Liga de Campeones, no está en el césped sino en el banquillo

Son tiempos felices en Parkhead. El Celtic volvió a conquistar la Liga Escocesa la pasada campaña después de tres años de domino del Rangers. La afición disfruta de un equipo joven, con talentos emergentes como Gary Hooper, Anthony Stokes, Fraser Forster o Victor Wanyama y del regreso de las grandes noches de gloria europea. Todo aliñado, no cabe duda, por el hundimiento del eterno rival, relegado a la cuarta división por los graves problemas financieros que obligaron a su disolución y refundación. Pero pese al buen momento del equipo, líder en la liga doméstica y con plenas opciones de acceder a los octavos de final de la Liga de Campeones, el gran ídolo de la afición no está sobre el terreno de juego, sino en el banquillo. Es Neil Lennon.

Nacido en Lurgan (1971), un conflictivo enclave en el conflicto de Irlanda del Norte, Lennon es el primer entrenador de los Bhoys desde junio de 2010. Católico norirlandés, se ganó el corazón de los supporters durante su etapa como jugador en Celtic Park. Representa como pocos al conjunto de Glasgow y también el fútbol escocés. Luchador insaciable, pero con calidad suficiente para manejar el equipo en el centro del campo y con carácter para no esconderse ni evitar cualquier tipo de trifulca o contencioso de tintes físicos o solo verbales Se ha convertido en una insignia para el club por su papel en el campo pero también fuera de él, víctima de una constante campaña de acoso sectario por parte de la comunidad unionista y protestante, ya desde su etapa como juagdor.

En marzo del pasado año el Royal Mail interceptó en Kirkintilloch un paquete bomba como los que días después fueron enviados a la diputada laborista Trish Godman y a Paul McBride, abogado del futbolista. Lennon también fue agredido por un aficionado que saltó al campo durante un partido contra el Hearts, equipo protestante de Edimburgo. Su caso hizo intervenir incluso al Primer Ministro escocés, Alex Salmond: “Como indicativo de la seriedad con la que tomamos estos sucesos, el subcomité de Gobierno se reunió para asegurarnos de que la investigación policial cuenta con todo el apoyo necesario”, señaló. Estos paquetes, diseñados para “lisiar o matar” a sus destinatarios, y que fueron confeccionados por individuos sin formación paramilitar, se sumaron a una balas dirigidas al técnico enviadas desde una dirección de Irlanda del Norte.

La máxima tensión extrafutbolística se plasmó en el terreno de juego en un caliente duelo de Copa con el Rangers, en medio de todos estos acontecimientos, que se saldó con tres tarjetas rojas, enfrentamientos entre los seguidores, 34 detenciones en del Celtic Park y 187 fuera del estadio, y una fuerte enganchada entre Lennon y el por entonces ayudante de Walter Smith en el Rangers y actual técnico del equipo, Ally McCoist.

El manager de los Hoops firmó con el Manchester City a los 16 años y tras pasar por el Crewe Alexandra se dio a conocer durante su etapa en el Leicester City, de la mano del Martin O’Neill, con el que ganó las Copa de la Liga inglesa de 1997 y 2000. Tras militar en el Celtic (2000-2007) con el que conquistó la Premier en cinco ocasiones, además de cuatro Copas, dos Copas de la Liga y alcanzar la final de la Copa de la UEFA en la que cayó contra el Oporto de José Mourinho, acabó su carrera profesional en el Nottingham Forest y el Wycombe.

Ya en agosto 2002, antes de un encuentro clasificatorio para la Eurocopa de 2004 en el que iba a estrenarse como capitán, dejó la selección de Irlanda del Norte cansado de las amenazas de muerte recibidas. La carrera de este combativo y aguerrido centrocampista transcurrió sin sobresaltos hasta que firmó por el Celtic, históricamente el equipo de los católicos escoceses de descendencia irlandesa. Con su selección, Lennon fue abucheado cada vez que intervino en el juego dos meses después de su fichaje por el conjunto de Glasgow e incluso aparecieron pintadas y dibujos con el lema “Lennon RIP” en paredes de Belfast.

Pese a la mediación del entonces técnico de Irlanda del Norte, Sammy McIlroy, que en un primer momento evitó la marcha del centrocampista, una llamada telefónica a la BBC en nombre de La Fuerza Voluntaria Lealista (LVF), en la que se le amenazaba de muerte a él y a su familia, fue la gota que colmó el vaso.

Antes de Neil Lennon, durante la década de los 80, otro ilustre capitán católico de Irlanda del Norte, Martin O’Neill (curiosamente su técnico en el Cletic y en el Leicester) también recibió constantes amenazas por parte de los lealistas protestantes, pese a ser uno de los protagonistas -junto a Gerry Arsmtrong el autor del gol- de la histórica victoria norirlandesa ante España, en el Luis Casanova de Valencia, en el Mundial del 82. Un hito que ni el gran George Best pudo alcanzar.

@cescguimera

Principales novedades en la lista de Roy Hodgson

Ryan Shawcross, Aaron Lennon y el portero del Celtic Fraser Forster son las principales novedades deRoy Hodgson en la lista de Inglaterra que jugará ante San Marino en Wembley el viernes 12 y contra Polonia en Varsóvia el martes 16.

Shawcross, defensa del Stoke City, todavía no se ha estrenado como internacional aunque en 2010 fue llamado por Fabio Capello para disputar un amistoso ante Egipto en el que no llegó a debutar. Recientemente rechazó poder ser seleccionado con Gales con el que jugó en el combinado sub’15.

Forster, de 24 años,disfruta de la primera llamada con el equipo senior mientras que Lennon regresa al equipo nacional después de dos años de ausencia.

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Porteros: Fraser Forster (Celtic), Joe Hart (Manchester City) y John Ruddy (Norwich)

Defensas: Leighton Baines (Everton), Gary Cahill (Chelsea), Ashley Cole (Chelsea), Kieran Gibbs (Arsenal), Phil Jagielka (Everton), Glen Johnson (Liverpool), Joleon Lescott (Manchester City), Ryan Shawcross (Stoke) y Kyle Walker (Tottenham)

Centrocampistas: Michael Carrick (Manchester United), Tom Cleverley (Manchester United), Steven Gerrard (Liverpool), Adam Johnson (Sunderland), Aaron Lennon (Tottenham), Frank Lampard (Chelsea), James Milner (Manchester City), Alex Oxlade-Chamberlain (Arsenal) y Theo Walcott (Arsenal)

Delanteros: Andy Carroll (West Ham), Jermain Defoe (Tottenham), Wayne Rooney (Manchester United) y Danny Welbeck (Manchester United)

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Nacido en Glasgow, internacional por Irlanda y formado en el Celtic, Aiden McGeady es una de las figuras del Spartak de Moscú que hoy visita al Barça en la Liga de Campeones

El fútbol de las islas ha evolucionado en las últimas dos décadas hacia parámetros más europeos. El kick and rush ha dejado paso a propuestas mucho más elaboradas, que apuestan por un buen trato del balón, aunque en la mayoría de ocasiones ha hecho falta importar futbolistas para que esta nueva concepción del juego tomara forma. Por este motivo, jugadores locales con un ADN propio del fútbol europeo o sudamericano continúan siendo una rara avis a día de hoy.

Este es el caso de Aiden McGeady, interior zurdo del Spartak de Moscú, que hoy se mide al Barcelona en la primera jornada de la Liga de Campeones. Técnico, desequilibrante, con buen dominio de ambas piernas y peligroso a balón parado, el internacional irlandés se convirtió en el mejor jugador de la Scottish Premier League durante su etapa en el Celtic (2004-2010).

Nacido en Glasgow, pero de descendencia irlandesa, McGeady apostó por defender la camiseta verde cuando empezó a despuntar en los Hoops. Criado en las categorías inferiores del Queen’s Park, pasó a formar parte de la academia del Celtic con 15 años. Tres más tarde, el 24 de abril de 2004, debutaba con el primer equipo bajo las órdenes de Martin O’Neill en Tynecastle ante el Hearts y lo hacía con gol.

McGeady se puso rápidamente a la afición de Parkhead en el bolsillo por su calidad, sus desbordes por la banda y centros medidos a los siempre potentes arietes del cuadro escocés -que le valieron comparaciones con Ryan Giggs- pero también la capacidad de sacrificio y esfuerzo propia del fútbol autóctono.

En agosto de 2010, el Celtic aceptó una suculenta oferta de 9,5 millones de libras del Spartak de Moscú. McGeady ponía rumbo a Rusia con tres títulos de la Premier League (2006, 2007 y 2008), dos Copas (2005 y 2007) y dos Copas de la Liga (2006 y 2009) en su palmarés particular y después de haber cosechado un buen número de reconocimientos individuales a nivel de club y escocés.

@cescguimera

Siempre a la sombra del poder establecido por Celtic y Rangers, el Queen’s Park, que alega a la esencia romántica del deporte, nunca ha pagado un salario a un jugador

El pasado fin de semana se puso en marcha una nueva edición de la Premier League escocesa. La más singular, y devaluada, de los últimos años por la ausencia del Rangers condenado por las deudas económicas y que allanan el camino del título a un Celtic sin rival aparente. El refundado equipo protestante empezará su nueva andadura en la Third Division, cuarta categoría del sistema futbolístico escocés, en la que coincidirá con el Queen’s Park de Glasgow, un conjunto que mantiene el culto al amateurismo con el que nació el fútbol y que tiene el privilegio de ser el único club que disputa sus partidos en Hampden Park.

Este romántico equipo familiar tuvo un papel fundamental para que el deporte que más pasiones levanta a nivel mundial haya llegado a nuestros días con la fisonomía actual. A él se le deben la creación de la Copa de Escocia, la invención de los largueros para las porterías, la implantación del descanso y  los tiros libres en los partidos, que la selección escocesa vista de azul oscuro o hasta la construcción de estadio que es su casa, el de mayor capacidad el mundo hasta la inauguración de Maracaná en 1950.

Campeón de la Copa de Escocia en nueve ocasiones puede presumir de lo haber pagado nunca un salario a un jugador desde su fundación hace 145 años. Ni siquiera Sir Alex Ferguson, que militó en los Spiders entre 1958 y 1960 percibió una libra por ello. “Esta noche, 9 de julio de 1867, a las 20.30, una serie de señores se han reunido en el número 3 de Eglinton Terrace, al sur de Glasgow, para formar un club de fútbol. En este club, nadie, nadie, cobrará un salario”, reza el acta fundacional del club.

Seis años después del nacimiento del Queen’s Park Football Club se fundaría la Federación Escocesa y se crearía la Copa de Escocia. El equipo no se inscribió en la primera edición de la liga disputada en 1890, pero con el paso de los años no pudo mantenerse impasible ante la vorágine que rodeó el fútbol durante sus primeros años de vida y que lo condujo hacia una tempranera profesionalización. En 1910 el Clyde realizó una fuerte oferta económica por el que era su jugador insignia, Willie McAndrew, y a raíz de este caso la Liga permitió al Queen’s Park retener a sus jugadores hasta el día 30 de abril de cada temporada. Otra norma que, ampliada un par de meses más, se mantiene en la actualidad. Más adelante, en la década de los 50, el equipo comenzó a aceptar futbolistas profesionales cedidos por otros conjuntos aunque con la premisa de que fueran los clubs de origen de los jugadores los que se hicieran cargo de sus salarios.

Hampden Park, estadio nacional de Escocia

En los primeros encuentros internacionales de la selección escocesa la mayoría de los jugadores, procedentes del Queen’s Park, aportaron sus camisetas, entonces azul oscuro, color que el Tartan Army adoptó definitivamente. Además, en la inauguración de Hampden Park en 1903, en un duelo contra el Rangers que esta temporada se repetirá en la cuarta división, la catedral del fútbol en la vieja Caledonia llegó a acoger más de 95.700 aficionados, un record superado en 1937 en un encuentro entre Escocia e Inglaterra (149.415).

Uno de los principios básicos relacionados con el deporte es el que el dinero deshonra su alma. Sin embargo el interés creciente por el fútbol en el norte de Inglaterra y Escocia en la década de los 80 del siglo XIX conllevó, indefectiblemente, la profesionalización del deporte rey en 1884. El Preston North End, el Blackburn, el Bolton o el Darwen fueron los primeros conjuntos en atribuir un salario a sus jugadores, en contraste con los clubs de Londres que se mantenían fieles al principio del amateurismo.

La situación tuvo su punto de inflexión en una eliminaría de la FA Cup entre el Preston y el Upton Park londinense. El partido en la capital británica finalizó 1-1 pero antes del partido de vuelta los capitalinos denunció a la FA que sus rivales utilizaban jugadores profesionales. La investigación pertinente constató lo que ya era un secreto a voces en el creciente mundo del fútbol; que el Preston tenía jugadores a los que había retribuido con sueldos que alcanzaban las 1.500 libras. A estos futbolistas se les buscaban empleos en empresas, como tapaderas, exageradamente bien remunerados.

El Preston North End fue descalificado y suspendido por un año pese a ser uno de los equipos de referencia en aquellos tiempos. A consecuencia de este caso la FA comenzó a controlar los cambios de residencia de los jugadores con la finalidad de detener las contrataciones fraudulentas, en un flujo especialmente grande entre el norte de Inglaterra y Escocia.

Muchos equipos de esta zona, sin embargo, se opusieron a la decisión de la FA en un movimiento que evidenció que estas prácticas estaban generalizadas entre los equipos más potentes. Incluso llegaron a iniciarse conversaciones para crear una federación alternativa para profesionales con equipos del norte y escoceses. A la FA no le quedó otro remedio que aceptar el profesionalismos como medio de supervivencia y el 20 de julio de 1895 reconoció que los jugadores pudieran cobrar de los clubs. Fue entonces cuando se creó una federación amateur que sigue adelante a día de hoy aferrada a un sentimiento de otra época. Como el Queen’s Park de Glasgow.

Los problemas económicos obligan al Rangers a refundarse para evitar la desaparición

Corría 1909. Rangers y Celtic se medían en la final de la Copa de Escocia. El empate del primer partido obligó, en un tiempo sin prórrogas ni penaltis, a disputar un replay en la catedral del fútbol de la vieja Caledonia; Hampden Park. El segundo duelo permanecía de nuevo igualado y en las gradas empezó a extenderse el rumor de que ambos conjuntos habían pactado un nuevo empate para asegurarse una suculenta recaudación en taquilla de un tercer partido. Los seguidores invadieron el terreno de juego, quemaron las taquillas del estadio y se lanzaron contra la policía. Nacía el Old Firm, el Viejo Negocio, nombre con el que se conoce la eterna e irreconciliable enemistad entre los dos gigantes del fútbol escocés. Tras más de un siglo de odio, esta rivalidad ha vivido hoy un punto y aparte con la desaparición y refundación del Rangers.

Ayer jueves HM Revenue and Customs (HMRC), Hacienda del Reino Unido, rechazó el último plan de refinanciación y a la postre la última oportunidad de evitar la desaparición del club nacido 1872 y que podía presumir de ser el equipo del mundo con más títulos de Liga, 54. Los protestantes entraron en suspensión de pagos el pasado 14 de febrero tras unos impagos de unos 20 millones de libras a la agencia tributaria, que entre sanciones e intereses podrían alcanzar los 90 millones. El Rangers fue sancionado con la pérdida de 10 puntos en la clasificación –lo que puso la Liga en bandeja para el Celtic- y se le prohibió fichar y disputar competiciones europeas la próxima temporada.

El empresario Charles Green adquirió los activos del club por 5,5 millones de libras para formar un nuevo equipo que pasaría a denominarse The Rangers Football Club y que seguiría disputando los partidos como local en su histórica casa, Ibrox Park. La duda se cierne sobre las posibilidades de la nueva entidad de mantener la plaza en la Scottish Premier League. Siempre que un club escocés ha quebrado, como hicieran el Livigstone o el Gretna, el conjunto surgido de sus cenizas ha comenzado su andadura en las categorías inferiores.

En las agónicas últimas horas de vida del viejo Rangers surgió la posibilidad que un histórico del club, Walter Smith, técnico diez veces campeón de Liga en sus dos etapas en el banquillo de Ibrox (1991-1998 y 2007-2011), comprara el club. El que también fuera ayudante de Alex Ferguson en el Mundial de 1986 y entrenador del Everton habría puesto sobre la mesa seis millones de libras.

Los seguidores del Celtic se burlaron de la situación del Rangers en sus últimos duelos

El nuevo dueño anunció a Malcom Murray como presidente y al que hasta hora era técnico del equipo, Ally McCoist, como entrenador para la próxima temporada. La nueva sociedad ya ha presentado una solicitud de admisión a la Scottish Football Asssociation, sin embargo, el equipo podría perder parte de sus principales figuras ya que los jugadores no mantienen ningún vínculo contractual con el refundado club.

Celtic y Rangers han dominado la liga escocesa desde 1985 y la perdida del conjunto protestante envuelve en dudas a todo el fútbol escocés. La posibilidad de perder uno de los duelos que más expectación levanta no solo a nivel local sino también global puede repercutir en una perdida de ingresos por derechos de televisión y publicitarios al resto de equipos de Escocia. Un país que añora desde hace demasiado tiempo aquel Tartan Army que infundía miedo y respeto a los rivales de todo el mundo.