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Las lesiones obligan al centrocampista a colgar las botas a los 33 años

Cinco semanas después de firmar por el MK Dons -heredero del célebre Wimbledon FC-, Jimmy Bullard ha anunciado que deja el fútbol. El centrocampista londinense, de 33 años, ha decidido colgar las botas debido al carrusel de lesiones que sufre desde su etapa en el Hull City.

Formado en la academia del West Ham, Bullard firmó por el Peterborough United en 2001, en el que militó dos temporadas hasta recalar en el Wigan. Con los Latics logró el ascenso a la Premier League (2005) y alcanzó la final de la Copa de la Liga de 2006, ganada por el Manchester United (4-0).

En verano de 2006, recaló en el Fulham donde ofreció sus mejores destellos que le valieron la llamada de Inglaterra en verano de 2008. Pocos meses después sorprendía por su traspaso al Hull City, equipo de moda en la Premier aquella temporada, por nueve millones de libras, traspaso record en la historia del club. El calvario con las lesiones comenzó precisamente con los Tigers con una grave lesión de rodilla el mismo día de su debut ante el West Ham.

Varias recaídas y problemas con el club acabaron con su salida del Hull dos años después y con solo 23 partidos disputados. Bullard intentaría después recuperar, sin éxito, su mejor versión en el Ipswich Town, del que fue liberado el pasado veranos, y finalmente en los Dons, con los que solo ha disputado dos partidos.

De madre alemana, el por entonces técnico del combinado germano Jürgen Klinsmann sondeó su posible llamada durante la fase de preparación para el Mundial 2006. Dos años más tarde, sin embargo, Bullard fue llamado para defender la camiseta de Inglaterra en los partidos de clasificación para la Copa del Mundo de Sudáfrica aunque no llegó a debutar.

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El Fulham pone a la venta una edición especial de tercera su equipación dedicada a Johnny Haynes

El Fulham cuida su historia y su presente. Hace algunos días anunció su intención de remodelar y ampliar Craven Cottage, su estadio desde 1896, en lugar de construir una nueva instalación en otro emplazamiento, y desde principios de mes los seguidores ‘Whites’ pueden adquirir una edición especial de la tercera camiseta del equipo dedicada al mejor jugador de la historia del club, Johnny ‘The Maestro’ Haynes.

Los jugadores de Martin Jol ya han lucido el uniforme dorado en competición esta temporada, pero lo que hace singular esta edición es la impresión de la estatua de Haynes, que desde 2008 preside el acceso principal de Craven Cottage en Stevenage Road.

La camiseta dedicada a Haynes

‘The Maestro’ vistió la camiseta del Fulham en 658 ocasiones -record del club- entre 1952 y 1970, en las que marcó 157 goles. Disputó 56 partidos con Inglaterra y lució el brazalete de capitán en 22 ocasiones. Especialmente recordados son un hat-trick ante Rusia en 1958 y la actuación en la histórica victoria inglesa por 9-3 ante Escocia en Wembley en 1961.

El mismísimo Pelé aseguró que Haynes era “el mejor pasador que había visto” y para George Cohen, ex compañero en el Fulham, “nunca podrá ser superado” y se trata de “uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol”.La leyenda ‘White’ será recordada también por ser el primer futbolista en superar las 100 libras de paga semanal en 1961, año en que se eliminó el tope salarial establecido en 20. En 1970 rechazó hacerse cargo del equipo para continuar con su carrera en Sudáfrica.

La estatua de Johnny Haynes en Craven Cottage

La estatua que aparece en la camiseta fue diseñada por William Mitchell, el mismo autor de la dedicada a Dodi Al Fayed y Diana en los grandes almacenes Harrods, esculpida por Douglas Jennings y  financiada por ex jugadores, seguidores y el propietario del club Mohamed Al Fayed.

El Fulham acaba con los rumores que apuntaban a la posibilidad de que abandonara Craven Cottage y anuncia que ya trabaja para remodelar su histórico estadio

El Fulham no se moverá de Craven Cottage. A través de un comunicado en su página web, el club londinense anunció sus intenciones de remodelar la que es su casa desde 1896, que actualmente tiene una capacidad para 25.7000 espectadores, y ampliarla hasta los 30.000.

“El Fulham Football Club quiere comunicar sus planes para reconstruir Craven Cottage, y asegurar la supervivencia y el éxito del club para las generaciones futuras”, señalaba un anuncio que llega días después de que se especulara sobre la posibilidad de que el Fulham compartiera un nuevo estadio junto a los otros dos equipos de Premier del norte de Londres, Chelsea y Queens Park Rangers. Philip Beard, director ejecutivo del QPR, aseguró el pasado jueves que el club busca dejar Loftus Road y trasladarse, preferiblemente a Shepherd’s Bush, mientras que días antes el Chelsea también hizo pública su intención de abandonar Stamford Bridge para mudarse a una nueva instalación con capacidad para 60.000 personas, en un emplazamiento todavía por determinar.

Craven Cottage es uno de los estadios más emblemáticos de Inglaterra

El Fulham pudo haber jugado su último partido en Craven Cottage el 27 de abril de 2002 ante el Leicester City. Disputó la siguiente campaña en casa del QPR con la intención de poner en marcha la construcción de un nuevo estadio. La oposición de parte de los seguidores del club logró detener el proceso y que parte del dinero se destinara a la remodelación de su histórica casa. Los trabajos empezaron en diciembre de 2003 y el Fulham no pudo volver a jugar en ‘The Cottage’ hasta el inicio de la temporada 2004-05. Una placa en la entrada principal de Stevenage Road recuerda el esfuerzo realizado por los aficionados del por no abandonar sus raíces. Un esfuerzo que sigue vivo.

El proceso de remodelación de Craven Cottage se encuentra en una fase embrionaria y el club abre las puertas a propuestas y comentarios. Algunas de ellas de expondrán  en ‘The Café at the Cottage’,  en el Johnny Haynes Stand, entre el 19 y el 22 de octubre.

Parte de los seguidores del Fulham no comparten la iniciativa de Mohamed Al Fayed y Rio Ferdinand se ha mofado de ella en Twitter.

El Fulham sorprendió hace unas semanas al anunciar que levantaría una estatua en honor de Michael Jackson en Craven Cottage. El monumento dedicado Rey del Pop, fallecido en 2009 y que mantenía un gran amistad con el propietario del club, ya luce en los aledaños del estadio desde el pasado domingo, desde los instantes previos a la victoria de los ‘Cottagers’ ante el Blackpool 3-0. Como era de esperar, la iniciativa no cuenta ni mucho menos con un apoyo unánime por parte de los seguidores del Fulham, más si cabe por el particular y discutible gusto de Al Fayed por las estatuas como se puede apreciar en Harrods con la dedicada a a su hijo Dodi y la Princesa Diana de Gales.

El jugador del Manchester United Rio Ferdinand se sumó ayer a la burlas por la peculiar iniciativa a través de Twitter. El central (@rioferdy5) twitteó: *breaking news* a @JKCorden @rustyrockets and ray winston statue is going up at west ham because they attend a few games!’. El actor y productor James Corden, el cómico y marido de Katy Perry, Russell Brand, y el también actor Ray Winstone son reconocidos supporters de los ‘Hammers’, club en el que se formó Ferdinand.

“Va a venir a ver la estatua de todas partes de Inglaterra y pienso que esto es algo de lo que todo el mundo debería estar orgulloso”, argumentó Al Fayed, que en un principio tenía pensado colocar la estatua en Harrods, pero cambió de planes tras vender los célebres grandes almacenes londinenses el año pasado. El propietario del club llamó “estúpidos” y invitó a “irse al Chelsea” los fans que mostraron sus discrepancias con la estatua, ubicada entre las tribunas de Hammersmith y Riverside. En 1999, Michael Jackson asistió a un partido del Fulham en Craven Cottage.

Final Europa League 2010: Los ‘Cottagers’ pondrán fin mañana a una temporada interminable que comenzó en el mes de julio en Lituania.

Vilnius. Perm. Sofía. Roma. Donetsk. Turín. Hamburgo. Y de vuelta a la ciudad en la que crecieron musicalmente los Beatles. La odisea de la segunda aventura europea del Fulham en sus 131 años de historia acabará mañana en el HSK Nordbank Arena, después de 10 meses de viajes agotadores, 29.000 kilómetros recorridos y 18 partidos internacionales.

La temporada de los de Roy Hodgson empezó en Lituania el pasado 30 de julio. El 0-3 logrado en la ida FK Vetra sentenció una eliminatoria cerrada con otro 3-0 en Londres. Tras el viaje a la república ex soviética, el Fulham volvió a cruzar el viejo continente para medirse al Amkar Perm, el equipo de la ciudad rusa situada al pie de los montes Urales, en la vuelta de la segunda ronda del playoff de clasificación. Con el 3-1 de la ida en Craven Cottage, los londinenses se clasificaron pese a perder por 1-0.

En la fase de grupos, la suerte emparejó al Fulham con CSKA de Sofia, Basilea y Roma. Dos victorias en casa por la mínima (1-0) ante suizos y búlgaros y un empate (1-1) ante la squadra italiana fueron el bagaje en su entrañable fortín londinense. Mientras que lejos de la capital del Reino Unido venció en Suiza (2-3), sacó un punto de Sofía (1-1) y sólo cayó en Italia (1-0). Con 11 puntos, dos menos que el equipo de Claudio Ranieri, alcanzaba los dieciseisavos en los que esperaba otro lejano viaje el este, destino Donetsk.

Tras ganar por una mínima ventaja (2-1) en Craven Cottage, el equipo viajó a la gélida Ucrania para defender su ventaja en pleno mes de febrero. Pese al handicap climatológico, los de Hodgson sacaron un valioso empate (1-1) en el Donbass Arena y apearon de la competición al todavía vigente campeón.

Después de visitar Roma en la liguilla, el Fulham volvió a Italia para enfrentarse a la eterna Juventus. Pese a salir rebotada de la Champions League y haber protagonizado una de las peores temporadas de su historia, eliminar al gigante turinés se antojaba una gesta casi inalcanzable. Y más todavía tras la derrota por 3-1 en el Stadio Olimpico. Pero en la vuelta, los ‘Cottagers’ protagonizaron la gran hazaña en su camino hacia Hamburgo con una de las remontadas más espectaculares y sorprendentes de los últimos años en el fútbol europeo.

Las cosas se pusieron más difíciles todavía cuando David Trezeguet adelantó a la ‘Vecchia Signoria’ a los dos minutos de partido. Parecía imposible que los londinenses lograran los cuatro goles que necesitaban ante un equipo de genético oficio  italiano. Pero siete minutos después, Bobby Zamora lograba igualar. En el 26’ llegó la jugada que cambió la eliminatoria con la expulsión de Fabio Cannavaro por derribar a Zoltan Gera, y trece minutos más tarde el húngaro marcaba el segundo. Tras la reanudación el ex del West Bromwich anotaba de penalti su segundo gol de la tarde y ponía el empate en la eliminatoria, y el norteamericano Clint Dempsey lograba el tanto de la clasificación a ocho minutos del final.

En semifinales y cuartos, doble viaje a Alemania. Primero para medirse al campeón de la Bundesliga, el Wolfsburgo, al igual que ante el Shakhtar para defender el 2-1 logrado en Londres. Zamora en el minuto 1 acababa con los ánimos de remontada de los germanos. El último escollo para la final de Hamburgo era, precisamente, el anfitrión, que en ningún momento demostró su condición de favorito y no inquietó a Mark Schwarzer en la ida (0-0). Un partido que el equipo disputó tras un maratoniano viaje de 17 horas en autobús por los efectos del impronunciable volcán islandés. Siete días máas tarde, en otra noche mágica a orillas del Támesis, los londinenses remontaron el golazo inicial de Mladen Petric (22’) con tantos de Simon Davies (69’) y Zoltan Gera (76’).

Con 63 partidos a sus espaldas a lo largo de toda la temporada. En Europa seis más de los doce que han necesitado Inter de Milán y Bayern para llegar a la final de la Champions League en el Santiago Bermabéu, y con 30 jugadores utilizados, el Fulham se encuentra ante el último peldaño de la temporada. Un peldaño que conduce a la gloria, una sensación desconocida en el club de Hammersmith y para la cual, dicen, no existe el cansancio.

Final Europa League 2010: El once de mayo de 2008, un gol de Danny Murphy en Fratton Park salvó al Fulham del descenso en la última jornada. Veinticuatro meses después los ‘Cottagers’ están en la final de la Europa League

Roy Hodgson ha transformado al Fulham en dos temporadas y media. Desde aquella soleada tarde en Portsmouth en la que Danny Murphy (67′) cabeceó a la red una falta sacada por Jimmy Bullard, hasta la final del miércoles en Hamburgo habrán transcurrido sólo dos años y un día, en los que los ‘Cottagers’ han pasado de protagonizar una de las carreras hacia la permanencia más célebres en la historia de la Premier League hasta soñar el alzar el primer título de su historia.

Lawrie Sanchez, que en el mes de abril había tomado las riendas del equipo en sustitución del galés, ex de la Real Sociedad, Chis Coleman, empezó la temporada 2007-08 en el banquillo. Durante el verano, había invertido más de 26 millones de libras en quince contrataciones entre las que destacaron Diomansy Kamara (West Bromwich), Stephen Davis y Aaron Hughes (Aston Villa), Paul Konchesky (West Ham) o David Healy (Leeds). El que fuera ex jugador del Reading, y especialmente del Wimbledon, fue cesado el 21 de diciembre después de sumar sólo dos victorias y siete empates en 17 jornadas.

Ray Lewington, entrenador del equipo, y Billy McKinlay, técnico del los reservas, se hicieron cargo del equipo en el empate 1-1 ante el Wigan y la derrota 5-1 en White Hart Lane, antes de la llegada de Hodgson el 27 de diciembre. El nuevo manager, desvinculado de la selección de Finlandia desde noviembre,  se trajo consigo a Brade Hangeland, uno de los defensas más valorados del fútbol inglés a día de hoy, y otros cinco refuerzos entre los que destaca Jari Litmanen, que después de ser invitado por el ex técnico de la selección finlandesa a un trial de 10 días firmó contrato hasta final de temporada aunque nunca llegó a debutar con el primer equipo.

Los inicios de Hodgson en el banquillo no fueron muy alentadores tras sumar sólo 13 puntos en nueve partidos. El descenso al Championship se presumía ineludible, pero los londinenses protagonizaron una espectacular recta final de la temporada con cuatro victorias en las últimas cinco jornadas, para un total de sólo ocho triunfos en toda la campaña, que le permitieron salvarse en decimoséptima posición con 36 puntos, los mismos que el Reading, pero con una diferencia goleadora de -22 por -36 de los ‘Royals’.

La gesta comenzó, precisamente, con una victoria por 0-2 en el Madjeski Stadium con goles de Brian McBride y Erik Nevland. Siete días más tarde el Fulham caía en Craven Cottage por el mismo marcador ante el Liverpool y estaba obligado a ganar los tres últimos partidos. Y lo hizo. En primero en el City of Manchester Stadium en el que levantó un 2-0 con un tanto final de Diomansy Kamará en el minuto 92. El propio delantero senagales había acortado distancias (70’) y Danny Murphy empatar en el 79’. En otro duelo directo por la permanencia en la penúltima jornada, los ‘Cottagers’ recibían al Birmingham City -que acabó perdiendo la categoría un punto por debajo- y se llevaron la victoria (2-0) gracias, de nuevo, a McBride y Nevland.

En la última jornada llegaría “el gol más importante de mi carrera”, como lo definió el ex del Liverpool, Charlton y Tottenham, ya que a pesar que los dos rivales directos Birmingham y Reading vencieron a Blackburn (4-1) y Derby County (4-0), respectivamente, fueron los jugadores y aficionados del Fulham desplazados a Portsmouth los que celebraron la salvación en Fratton Park.

La pasada campaña, Roy Hodgson condujo al equipo a la séptima plaza, la mejor clasificación de su historia, y le abrió las puertas de Europa por segunda vez,  tras la victoria en la Copa Intertoto y posterior participación en la Copa de la UEFA de la temporada 2002/03, en la que el equipo cayó en tercera ronda. En verano llegaron a Craven Cottage algunos de los nombres que han sido claves para conducir el equipo hasta  Hamburgo. El guardameta  Mark Schwarzer (Middlesbrough), Zoltan Gera (West Bromwich), Bobby Zamora y John Paintsil (West Ham), Andrew Johnson (Everton) o Dickson Etuhu (Sunderland).

Con la mente puesta en la final de la Europa League desde hace varias semanas, el Fulham ha acabado la presente campaña en una cómoda duodécima posición, dieciséis puntos por encima del descenso. Hodgson acertó de nuevo en verano al rescatar a Damien Duff del ostracismo del Championship en el que estaba sometido en el Newcastle, y con la contratación del hermano del ex del Liverpool John Arne Riise, Bjorn Helge Riise, Jonathan Greening (West Brom) y Stephen Kelly (Birmingham CIty), entre otros. Durante el mercado invernal, también recalaron el Craven Cottage la joven promesa italiana de la Roma, Stefano Okaka, y el lateral internaciona inglés del Aston Villa, Nicky Shorey.

Con su experiencia, Roy Hodgson ha dotado al Fulham de criterio que le mancó en el resto de temporadas anteriores bajo el mandato del mecenas Mohamed Al Fayed. Sus ideas, típicamente inglesas pese a la corta trayectoria en su fútbol natal, han dotado al equipo de una fuerza que no lo hace sufrir en la Premier. El esfuerzo y sacrificio colectivos y un arsenal ofensivo focalizado en las bandas, permite al equipo salir siempre con velocidad por los flancos y sorprender tras la pérdida de balón del rival. Si toca construir, el recurso es fácil. Balones largos a Zamora. Bobby está acostumbrado a pelear contra el mundo. Los baja. Los aguanta a sus compañeros de segunda línea. Asiste a su pareja atacante (si la tiene). Y este año, además, marca. Veremos si el trabajo bien hecho tiene recompensa el miércoles.