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Escalera 13 de Ibrox Park

66 personas perdieron la vida en el estadio del Glasgow Rangers el 2 de enero de 1971

Durante las presentas fechas navideñas hemos visto como el single solidario a favor de las víctimas de Hillsborough, en el que participaron Paul McCartney, el ex de The Clash, Mick Jones, Robbie Williams o Dave McCabe de The Zutons, alcanzaba el número uno de las listas británicas. La tragedia en el campo del Sheffield Wednesday, en la que perdieron la vida 96 seguidores del Liverpool, sigue conmocionando a la sociedad británica, per no es la única. El dos de enero de 1971, 66 personas fallecieron al término de un duelo ante el Celtic.

Con los locales cayendo 0-1 en el último minuto, miles de seguidores empezaron a abandonar el estadio pero Colin Stein logró la igualada en los instantes finales. La excitación provocó que miles de personas, en las escalera 13, cayeran a consecuencia de una avalancha hasta causar una amontonamiento masivo y que provocó la muerte por asfixia de 66 aficionados y más de 200 heridos.

Fue el segundo gran desastre en Ibrox. En 1902, durante un partido internacional entre Escocia e Inglaterra, parte de la West Tribune Stand se derrumbó a causa de la fuerte lluvia de la noche anterior, lo que provocó 25 muertes y 500 heridos.

@cescguimera

El gran ídolo de la afición del conjunto de Glasgow, que hoy visita el Camp Nou en la Liga de Campeones, no está en el césped sino en el banquillo

Son tiempos felices en Parkhead. El Celtic volvió a conquistar la Liga Escocesa la pasada campaña después de tres años de domino del Rangers. La afición disfruta de un equipo joven, con talentos emergentes como Gary Hooper, Anthony Stokes, Fraser Forster o Victor Wanyama y del regreso de las grandes noches de gloria europea. Todo aliñado, no cabe duda, por el hundimiento del eterno rival, relegado a la cuarta división por los graves problemas financieros que obligaron a su disolución y refundación. Pero pese al buen momento del equipo, líder en la liga doméstica y con plenas opciones de acceder a los octavos de final de la Liga de Campeones, el gran ídolo de la afición no está sobre el terreno de juego, sino en el banquillo. Es Neil Lennon.

Nacido en Lurgan (1971), un conflictivo enclave en el conflicto de Irlanda del Norte, Lennon es el primer entrenador de los Bhoys desde junio de 2010. Católico norirlandés, se ganó el corazón de los supporters durante su etapa como jugador en Celtic Park. Representa como pocos al conjunto de Glasgow y también el fútbol escocés. Luchador insaciable, pero con calidad suficiente para manejar el equipo en el centro del campo y con carácter para no esconderse ni evitar cualquier tipo de trifulca o contencioso de tintes físicos o solo verbales Se ha convertido en una insignia para el club por su papel en el campo pero también fuera de él, víctima de una constante campaña de acoso sectario por parte de la comunidad unionista y protestante, ya desde su etapa como juagdor.

En marzo del pasado año el Royal Mail interceptó en Kirkintilloch un paquete bomba como los que días después fueron enviados a la diputada laborista Trish Godman y a Paul McBride, abogado del futbolista. Lennon también fue agredido por un aficionado que saltó al campo durante un partido contra el Hearts, equipo protestante de Edimburgo. Su caso hizo intervenir incluso al Primer Ministro escocés, Alex Salmond: “Como indicativo de la seriedad con la que tomamos estos sucesos, el subcomité de Gobierno se reunió para asegurarnos de que la investigación policial cuenta con todo el apoyo necesario”, señaló. Estos paquetes, diseñados para “lisiar o matar” a sus destinatarios, y que fueron confeccionados por individuos sin formación paramilitar, se sumaron a una balas dirigidas al técnico enviadas desde una dirección de Irlanda del Norte.

La máxima tensión extrafutbolística se plasmó en el terreno de juego en un caliente duelo de Copa con el Rangers, en medio de todos estos acontecimientos, que se saldó con tres tarjetas rojas, enfrentamientos entre los seguidores, 34 detenciones en del Celtic Park y 187 fuera del estadio, y una fuerte enganchada entre Lennon y el por entonces ayudante de Walter Smith en el Rangers y actual técnico del equipo, Ally McCoist.

El manager de los Hoops firmó con el Manchester City a los 16 años y tras pasar por el Crewe Alexandra se dio a conocer durante su etapa en el Leicester City, de la mano del Martin O’Neill, con el que ganó las Copa de la Liga inglesa de 1997 y 2000. Tras militar en el Celtic (2000-2007) con el que conquistó la Premier en cinco ocasiones, además de cuatro Copas, dos Copas de la Liga y alcanzar la final de la Copa de la UEFA en la que cayó contra el Oporto de José Mourinho, acabó su carrera profesional en el Nottingham Forest y el Wycombe.

Ya en agosto 2002, antes de un encuentro clasificatorio para la Eurocopa de 2004 en el que iba a estrenarse como capitán, dejó la selección de Irlanda del Norte cansado de las amenazas de muerte recibidas. La carrera de este combativo y aguerrido centrocampista transcurrió sin sobresaltos hasta que firmó por el Celtic, históricamente el equipo de los católicos escoceses de descendencia irlandesa. Con su selección, Lennon fue abucheado cada vez que intervino en el juego dos meses después de su fichaje por el conjunto de Glasgow e incluso aparecieron pintadas y dibujos con el lema “Lennon RIP” en paredes de Belfast.

Pese a la mediación del entonces técnico de Irlanda del Norte, Sammy McIlroy, que en un primer momento evitó la marcha del centrocampista, una llamada telefónica a la BBC en nombre de La Fuerza Voluntaria Lealista (LVF), en la que se le amenazaba de muerte a él y a su familia, fue la gota que colmó el vaso.

Antes de Neil Lennon, durante la década de los 80, otro ilustre capitán católico de Irlanda del Norte, Martin O’Neill (curiosamente su técnico en el Cletic y en el Leicester) también recibió constantes amenazas por parte de los lealistas protestantes, pese a ser uno de los protagonistas -junto a Gerry Arsmtrong el autor del gol- de la histórica victoria norirlandesa ante España, en el Luis Casanova de Valencia, en el Mundial del 82. Un hito que ni el gran George Best pudo alcanzar.

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David Templeton debutó el domingo con dos goles después de abandonar el Hearts en el último día de mercado de fichajes

David Templeton tuvo el debut soñado con el Rangers 48 horas después de concretar su traspaso procedente del Hearts, equipo de la Premier League escocesa y con el que disputó las eliminatorias previas de la Europa League a lo largo del mes de agosto. El extremo aportó dos goles en el triunfo del equipo de Glasgow (5-2) ante el Elgin City.

El conjunto de Ibrox abonó a los Jambos 800.000 libras para poder incorporar al extremo a las órdenes de Ally McCoist. “No veo mi llegada al Rangers como una falta de ambición como dicen. Al contrario, creo que es una muestra de mi ambición y quiero ayudar al equipo a volver a la Premier y a Europa lo más rápido posible”, aseguró Templeton, último refuerzo de los protestantes hasta enero de 2014 a causa el embargo Scottish Football Association.

El extremo marcó su último gol con el equipo de Edimburgo pocos días antes, en la vuelta de la eliminatoria de Europa League que midió a Hearts y Liverpool y que supuso la eliminación del equipo escocés tras el 0-1 en Tynecastle y el 1-1 logrado en Anfield, en el que el conjunto de Brendan Rodgers tuvo que sufrir hasta el 87’ para sellar la clasificación gracias a una genialidad de Luis Suárez.

Después de cuatro jornadas disputadas, el Rangers es tercero en la tabla con ocho puntos, mientras que, para los fieles del blog, el Queen’s Park ocupa la cuarta plaza con siete.

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Siempre a la sombra del poder establecido por Celtic y Rangers, el Queen’s Park, que alega a la esencia romántica del deporte, nunca ha pagado un salario a un jugador

El pasado fin de semana se puso en marcha una nueva edición de la Premier League escocesa. La más singular, y devaluada, de los últimos años por la ausencia del Rangers condenado por las deudas económicas y que allanan el camino del título a un Celtic sin rival aparente. El refundado equipo protestante empezará su nueva andadura en la Third Division, cuarta categoría del sistema futbolístico escocés, en la que coincidirá con el Queen’s Park de Glasgow, un conjunto que mantiene el culto al amateurismo con el que nació el fútbol y que tiene el privilegio de ser el único club que disputa sus partidos en Hampden Park.

Este romántico equipo familiar tuvo un papel fundamental para que el deporte que más pasiones levanta a nivel mundial haya llegado a nuestros días con la fisonomía actual. A él se le deben la creación de la Copa de Escocia, la invención de los largueros para las porterías, la implantación del descanso y  los tiros libres en los partidos, que la selección escocesa vista de azul oscuro o hasta la construcción de estadio que es su casa, el de mayor capacidad el mundo hasta la inauguración de Maracaná en 1950.

Campeón de la Copa de Escocia en nueve ocasiones puede presumir de lo haber pagado nunca un salario a un jugador desde su fundación hace 145 años. Ni siquiera Sir Alex Ferguson, que militó en los Spiders entre 1958 y 1960 percibió una libra por ello. “Esta noche, 9 de julio de 1867, a las 20.30, una serie de señores se han reunido en el número 3 de Eglinton Terrace, al sur de Glasgow, para formar un club de fútbol. En este club, nadie, nadie, cobrará un salario”, reza el acta fundacional del club.

Seis años después del nacimiento del Queen’s Park Football Club se fundaría la Federación Escocesa y se crearía la Copa de Escocia. El equipo no se inscribió en la primera edición de la liga disputada en 1890, pero con el paso de los años no pudo mantenerse impasible ante la vorágine que rodeó el fútbol durante sus primeros años de vida y que lo condujo hacia una tempranera profesionalización. En 1910 el Clyde realizó una fuerte oferta económica por el que era su jugador insignia, Willie McAndrew, y a raíz de este caso la Liga permitió al Queen’s Park retener a sus jugadores hasta el día 30 de abril de cada temporada. Otra norma que, ampliada un par de meses más, se mantiene en la actualidad. Más adelante, en la década de los 50, el equipo comenzó a aceptar futbolistas profesionales cedidos por otros conjuntos aunque con la premisa de que fueran los clubs de origen de los jugadores los que se hicieran cargo de sus salarios.

Hampden Park, estadio nacional de Escocia

En los primeros encuentros internacionales de la selección escocesa la mayoría de los jugadores, procedentes del Queen’s Park, aportaron sus camisetas, entonces azul oscuro, color que el Tartan Army adoptó definitivamente. Además, en la inauguración de Hampden Park en 1903, en un duelo contra el Rangers que esta temporada se repetirá en la cuarta división, la catedral del fútbol en la vieja Caledonia llegó a acoger más de 95.700 aficionados, un record superado en 1937 en un encuentro entre Escocia e Inglaterra (149.415).

Uno de los principios básicos relacionados con el deporte es el que el dinero deshonra su alma. Sin embargo el interés creciente por el fútbol en el norte de Inglaterra y Escocia en la década de los 80 del siglo XIX conllevó, indefectiblemente, la profesionalización del deporte rey en 1884. El Preston North End, el Blackburn, el Bolton o el Darwen fueron los primeros conjuntos en atribuir un salario a sus jugadores, en contraste con los clubs de Londres que se mantenían fieles al principio del amateurismo.

La situación tuvo su punto de inflexión en una eliminaría de la FA Cup entre el Preston y el Upton Park londinense. El partido en la capital británica finalizó 1-1 pero antes del partido de vuelta los capitalinos denunció a la FA que sus rivales utilizaban jugadores profesionales. La investigación pertinente constató lo que ya era un secreto a voces en el creciente mundo del fútbol; que el Preston tenía jugadores a los que había retribuido con sueldos que alcanzaban las 1.500 libras. A estos futbolistas se les buscaban empleos en empresas, como tapaderas, exageradamente bien remunerados.

El Preston North End fue descalificado y suspendido por un año pese a ser uno de los equipos de referencia en aquellos tiempos. A consecuencia de este caso la FA comenzó a controlar los cambios de residencia de los jugadores con la finalidad de detener las contrataciones fraudulentas, en un flujo especialmente grande entre el norte de Inglaterra y Escocia.

Muchos equipos de esta zona, sin embargo, se opusieron a la decisión de la FA en un movimiento que evidenció que estas prácticas estaban generalizadas entre los equipos más potentes. Incluso llegaron a iniciarse conversaciones para crear una federación alternativa para profesionales con equipos del norte y escoceses. A la FA no le quedó otro remedio que aceptar el profesionalismos como medio de supervivencia y el 20 de julio de 1895 reconoció que los jugadores pudieran cobrar de los clubs. Fue entonces cuando se creó una federación amateur que sigue adelante a día de hoy aferrada a un sentimiento de otra época. Como el Queen’s Park de Glasgow.

Los problemas económicos obligan al Rangers a refundarse para evitar la desaparición

Corría 1909. Rangers y Celtic se medían en la final de la Copa de Escocia. El empate del primer partido obligó, en un tiempo sin prórrogas ni penaltis, a disputar un replay en la catedral del fútbol de la vieja Caledonia; Hampden Park. El segundo duelo permanecía de nuevo igualado y en las gradas empezó a extenderse el rumor de que ambos conjuntos habían pactado un nuevo empate para asegurarse una suculenta recaudación en taquilla de un tercer partido. Los seguidores invadieron el terreno de juego, quemaron las taquillas del estadio y se lanzaron contra la policía. Nacía el Old Firm, el Viejo Negocio, nombre con el que se conoce la eterna e irreconciliable enemistad entre los dos gigantes del fútbol escocés. Tras más de un siglo de odio, esta rivalidad ha vivido hoy un punto y aparte con la desaparición y refundación del Rangers.

Ayer jueves HM Revenue and Customs (HMRC), Hacienda del Reino Unido, rechazó el último plan de refinanciación y a la postre la última oportunidad de evitar la desaparición del club nacido 1872 y que podía presumir de ser el equipo del mundo con más títulos de Liga, 54. Los protestantes entraron en suspensión de pagos el pasado 14 de febrero tras unos impagos de unos 20 millones de libras a la agencia tributaria, que entre sanciones e intereses podrían alcanzar los 90 millones. El Rangers fue sancionado con la pérdida de 10 puntos en la clasificación –lo que puso la Liga en bandeja para el Celtic- y se le prohibió fichar y disputar competiciones europeas la próxima temporada.

El empresario Charles Green adquirió los activos del club por 5,5 millones de libras para formar un nuevo equipo que pasaría a denominarse The Rangers Football Club y que seguiría disputando los partidos como local en su histórica casa, Ibrox Park. La duda se cierne sobre las posibilidades de la nueva entidad de mantener la plaza en la Scottish Premier League. Siempre que un club escocés ha quebrado, como hicieran el Livigstone o el Gretna, el conjunto surgido de sus cenizas ha comenzado su andadura en las categorías inferiores.

En las agónicas últimas horas de vida del viejo Rangers surgió la posibilidad que un histórico del club, Walter Smith, técnico diez veces campeón de Liga en sus dos etapas en el banquillo de Ibrox (1991-1998 y 2007-2011), comprara el club. El que también fuera ayudante de Alex Ferguson en el Mundial de 1986 y entrenador del Everton habría puesto sobre la mesa seis millones de libras.

Los seguidores del Celtic se burlaron de la situación del Rangers en sus últimos duelos

El nuevo dueño anunció a Malcom Murray como presidente y al que hasta hora era técnico del equipo, Ally McCoist, como entrenador para la próxima temporada. La nueva sociedad ya ha presentado una solicitud de admisión a la Scottish Football Asssociation, sin embargo, el equipo podría perder parte de sus principales figuras ya que los jugadores no mantienen ningún vínculo contractual con el refundado club.

Celtic y Rangers han dominado la liga escocesa desde 1985 y la perdida del conjunto protestante envuelve en dudas a todo el fútbol escocés. La posibilidad de perder uno de los duelos que más expectación levanta no solo a nivel local sino también global puede repercutir en una perdida de ingresos por derechos de televisión y publicitarios al resto de equipos de Escocia. Un país que añora desde hace demasiado tiempo aquel Tartan Army que infundía miedo y respeto a los rivales de todo el mundo.

Tercer título consecutivo para los protestantes, décimo para Walter Smith y el número 54 en la historia del club

El Glasgow Rangers se proclamó ayer campeón de la Scottish Premier League tras golear 1-5 al Kilmarnock en el Rugby Park. El Celtic finalizó segundo, a un solo punto de su eterno rival, pese a derrotar 4-0 al Motherwell. El de ayer fue el último partido de Walter Smith en el banquillo de los protestantes después de once años transcurridos en dos etapas. Su asistente, Aly McCoist, se hará cargo del  equipo.

El técnico del Celtic, que el pasado mes de marzo recibió un paquete bomba por parte de aficionados del Rangers, se encaró al público de Ibrox Park en el último derby de Glasgow.

El sectarismo y la violencia del Old Firm están en el orden del día del fútbol escocés. Sin embargo, la policía descartó emprender acciones contra el técnico del Celtic, Neil Lennon, que el pasado sábado se marchó del césped de Ibrox Park con las manos en los oídos en evidente desafío ante la hostilidad de la afición del Rangers. En el último Old Firm  de la temporada, los católicos sacaron un punto de (0-0) que les permite mantenerse como máximos candidatos al título de la Scottish Premier con 80 puntos, uno menos que su eterno rival, pero con un partido pendiente en campo del Inverness.

Y es que pocos días antes se hizo público que la policía escocesa había interceptado tres paquetes bomba destinados al entrenador del Celtic y dos conocidos aficionados del club católico. Según informó la BBC, los artefactos fueron diseñados con la intención de “matar” o “lisiar” a sus destinatarios y fueron fabricados por personas sin formación paramiltar. El primer paquete fue interceptado por el Royal Mail en Kirkintilloch (Escocia) el 26 de marzo, y estaba dirigido al técnico del Celtic en los campos de entrenamiento del equipo en Lennoxtown.

Dos días más tarde se envió otro paquete del mismo tipo al despacho de la diputada laborista Trish Godman en la localidad de Bridge of Weir y el tercero iba dirigido al abogado de Lennon, Paul McBride, que ha defendido al club en varias ocasiones en sus disputas con la federación escocesa. El sábado, dos hombres, uno de 23 años y otro de 27, fueron arrestados como posibles fabricantes de los paquetes bomba.

Lejos de criticar su actitud, el técnico del Celtic ha recibido el apoyo, entre otros, de Craig Brown, manager del Aberdeen y decano de los banquillos escoceses con 70 años, expresó su simpatía y apoyo hacia el norirlandés al asegurar que la reacción del técnico del Celtic respondía a “abusos horrendos” por parte de la afición del Rangers.

La campaña de intimidación contra el actual técnico de los  ‘Bhoys’, católico, no es algo nuevo. Lennon dejó de jugar con la selección de Irlanda del Norte en 2002 tras recibir amenazas de muerte atribuidas a paramilitares lealistas, protestantes, y opuestos a la unificación de Irlanda en un solo Estado. En enero la policía ya interceptó un paquete con balas procedente de Irlanda del Norte y también fue víctima de un ataque callejero en Glasgow cuando empezó a entrenar al Celtic.

El mes pasado, el norirlandés se encaró con Aly McCoist, asistente de Walter Smith, en el Rangers en un partido de la Copa en el que los ‘Hoops’ se impusieron 1-0. Aquel duelo se saldó, además, con tres expulsados y más de 200 detenidos por altercados dentro y fuera de Celtic Park.

Lennon se hizo cargo del Celtic en marzo de 2010 en sustitución Tony Mowbray en la que es su primera experiencia en un banquillo. Como jugador defendió la camiseta de los católicos entre los años 2000 y 2007 y ganó cinco Ligas, tres Copas y dos Copas de la Liga. Además de su actual equipo también jugó en el Manchester City, el Crewe Alexandra, el Leicester (con el que ganó al Copa de la Liga inglesa los años 1997 y 2000), el Nottingham Forest y el Wycombe.