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Archivo de la etiqueta: Robbie Fowler

La afición del Arsenal volverá a disfrutar de su gran ídolo durante dos meses

El Arsenal hace oficial el regreso de Thierry Henry. El francés, considerado el mejor jugador de la historia “Gunner”, vuelve al club de su vida después de dejar Londres en 2007 para encontrar en Barcelona los títulos que le faltaban.

El fútbol inglés está repleto de sorprendentes casos de ida y vuleta. Thierry Henry protagoniza el más sonado de este mercado invernal, al que hay que añadir el de Landon Donovan, que regresa al Everton cedido por Los Angeles Galaxy, después de un primer paso por Goodison Park en 2010 aprovechando el parón de la Major Soccer League americana. Robbie Fowler o Sol Campbell más recientemente, o Mark Hughes años atrás, han protagonizado otros casos célebres. A continuación los repasamos:

Gordon Cowans (Aston Villa: 1976-85 / 1988-91 / 1993-94)

En la cantera de los “Villanos” desde los 15 años, “Sid” fue durante nueve temporadas uno de los pilares del equipo que conquistó la antigua First Division en 1981, la Copa de Europa y la Supercopa europea el año siguiente. Young Player of the Year en 1979, jugó 168 partidos de forma consecutiva entre 1979 y 1983. Traspasado al Bari en 1985 volvió a Villa Park tres años más tarde. Su tercera etapa en Birmingham la vivió en la temporada 1993-94, después de dos campañas en el Blackburn. En total sumó 527 partidos y en la actualidad es técnico en la academia del club.

Mark Hughes (Manchester United: 1980-86 / 1988-95)

Formado en las categoría inferiores del United, el galés abandonó Old Trafford para recalar en el FC Barcelona de Terry Venables y formar una delantera de lujo junto a Gary Lineker, fichado también ese verano procedente del Everton. El galés no pudo triunfar de azulgrana y después de jugar cedido en el Bayern de Munich (1987-88) volvió a su club de origen en el que permaneció hasta 1995. Hughes ayudó a Alex Ferguson a conquistar sus dos primeros títulos de Premier League (1992-93 y 1993-94) y la Recopa de Europa de 1991 disputada en Rotterdam y ante el Barça, en la que el delantero se tomó su particular revancha y anotó los dos goles de los “Red Devils” (2-1).

Ian Rush (Liverpool: 1980-87 / 1988-96)

El máximo goleador de la historia “Red” (346 goles en 660 partidos) fichó por la Juventus en 1987, pero solo fue capaz de marcar siete goles con el conjunto de Turín. Tras reconocer su falta de adaptación a la vida en Italia, el galés volvió a Anfield donde protagonizó ocho exitosas temporadas. Rush colgó las botas a los 38 años tras un tramo final de carrera en el que pasó por Leeds, Newcastle, Sheffield United, Wrexham y Sydney Olympic.

Jürgen Klinsmann (Tottenham: 1994-95 / 1997-98)

Al delantero alemán le bastó una sola temporada en White Hart Lane para ganarse el estatus de héroe entre a la afición del Tottenham y el respeto de toda Inglaterra (tiene su propia estatua de cera en el famoso museo Madame Tussaud de Londres). 21 goles en 41 partidos tuvieron la culpa de que también fuera considerado el Mejor Jugador de la temporada por la prensa. Firmó por el Bayern de Munich y tuvo un fugaz paso por la Sampdoria antes de volver a los “Spurs” en 1997 y ayudar al equipo a salvar la categoría. Especialmente recordados son los cuatro goles que le marcó al Wimbledon en la victoria 6-2, poco antes de colgar las botas como profesional ante el Southampton en el último partido de la temporada.

Graeme Le Saux (Chelsea: 1989-93 / 1997-03)

Antes de formar parte del Blackburn Rovers campeón de la Premier League en 1995 al lado de Alan Shearer, Chris Sutton o Tim Sherwood, y a las órdenes de Kenny Dalglish, el lateral firmó por el Chelsea en 1989 antes de recalar en Ewood Park en 1995. Dos años después volvió a Stamford Bridge, donde jugó 140 partidos -más 90 de la primera etapa- en los que conquistó la FA Cup, la Copa de la Liga, una Recopa y una Supercopa de Europa.

Duncan Ferguson (Everton: 1994-98 / 2000-06)

El delantero escocés llegó a Goodison Park en 1994 y rápidamente se convirtió en uno de los favoritos de la afición del Everton. Campeón de la FA Cup en 1995, fue traspasado al Newcastle, en una polémica operación, a mitad de la temporada 97-98. Tras solo una temporada y media en Tyneside, Ferguson volvió a Liverpool donde permaneció hasta el final de su carrera en 2006. Pocos meses atrás se incorporó de nuevo a la disciplina de los “Toffees” para emprender su carrera en los banquillos y se incorporó al staff de Alan Irvine en la academia azul.

Robbie Fowler (Liverpool: 1993-2001 / 2006-07)

Ídolo de la afición del Anfield, el delantero de Toxteh volvió de forma sorprendente al club de su vida de la mano de Rafa Benítez, tras pasar por Leeds United y Manchester City. “God” sumó 183 goles en 369 partidos con en Liverpool y a día de hoy todavía es el cuarto máximo goleador de la historia de la Premier League con 163 tantos, por detrás de Alan Shearer (260), Andy Cole (187) y Thierry Henry (174).

Robbie Keane (Tottenham: 2002-08 / 2009-11)

Tras una primera etapa inicial de seis años en White Hart Lane, el internacional irlandés recaló en el Liverpool en julio de 2008 para convertirse en el complemento de lujo para Fernando Torres. Caído en desgracia tras solo diecinueve partidos y cinco goles, Rafa Benítez aceptó la oferta de doce millones del libras del Tottenham siete meses después de haber desembolsado cerca de 20. Keane sumó 41 partidos más con los “Spurs” a los 197 jugados en su primera experiencia en el norte de Londres, antes de ser cedido a Celtic (2009-10) y West Ham (2010-11) y traspasado a los Galaxy de Los Angeles el pasado verano.

Sol Campbell (Arsenal: 2001-06 / 2010)

Casi una década después de protagonizar uno de los fichajes más sonados de la historia del fútbol inglés, al cambiar Tottenham por Arsenal bajo la etiqueta de ser uno de los mejores defensas de Europa, el central volvió a Londres después de jugar un solo partido con el Notts County de Sven Goran Eriksson. Con dos títulos de la Premier y de FA Cup, Campbell dejó Londres para recalar en el Portsmouth en el que permaneció tres temporadas (2006-09) y sumó otro título de Copa. Después de jugar once partidos en su vuelta al Arsenal, fichó por el Newcastle con el que apenas jugó siete partidos entes de rescindir su contrato. A los 37 años, el internacional se encuentra sin equipo, pero no ha anunciado su retirada de forma oficial.

Jens Lehmann (Arsenal: 2003-2008 / 2011)

Las lesiones de Wojciech Szczęsny, Lukasz Fabianski y Vito Mannone, dejaron a Manuel Almunia como la una elección de Arsène Wenger para la portería. El guardameta alemán volvió a Londres tras haber dejado el fútbol en 2010 y llegó a disputar un encuentro -su 200 con la camiseta “Gunner”- ante el Blackburn, por lesión del navarro. Siempre discutido e irregular, Lehmann fichó por el Arsenal en 2003 como recambio de David Seaman y antes de su fugaz regreso al club jugó dos temporadas en el Sttutgart.

Craig Bellamy (Liverpool: 2006-07 / 2011)

El delantero galés volvió al Liverpool libre desde el Manchester City este pasado verano. Durante su primera etapa en al ciudad del Mersey, con Rafa Benítez en el banquillo de Anfield, Bellamy no pudo afianzarse como titular y tras una sola temporada aceptó la oferta del West Ham. Tras pasar por los “Citizens” y Cardiff City, en el Championship, a sus 32 años es un complemento de lujo para el equipo de Kenny Dalglish.

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Otros casos célebres de ida y vuelta:

Denis Law, leyenda del Manchester United (1962-73), llegó a Old Trafford procedente del Torino pero antes había defendido durante la temporada 60-61 la camiseta del City. El delantero se retiró en 1974, de nuevo vestido de celeste, y con un gol que condenó a los “Red Devils” al descenso a segunda división.

No dos sino tres etapas protagonizó el brasileño Juninho en el Middlesbrough. En octubre 1995 se convirtió en la gran estrella del equipo tras el ascenso a la Premier League. Dos temporadas después, el “Boro” perdió  la categoría y el brasileño recaló en el Atlético de Madrid tras ser nombrado segundo mejor jugador de la liga tras Gianfranco Zola (Chelsea). Volvió cedido a Riverside Stadium en el año 2000 y su tercera etapa se prolongó durante dos temporadas (2002-04) en las que ayudó al equipo a ganar la Carling Cup de 2004, único título de la historia del club.

El “Spur” Jermain Defoe firmó por el Portsmouth de Harry Redknapp en enero de 2008 por ocho millones de libras cuando Juande Ramos mandaba en White Hart Lane. Volvió a Londres por más de 15 un año más tarde con Redknapp ya en el banquillo del Tottenham.

Frank McAvennie, fichado en 1985 fue miembro del West Ham del 86 que acabó a solo cuatro puntos del título de liga, campaña en la que anotó 26 goles y se quedó solo a uno de Gary Lineker, máximo goleador. Dejó Upton Park en 1987 para recalar en el Celtic y volvió a Londres dos años más tarde.

Neil Webb defendió la camiseta del Nottingham Forest entre 1985 y 1989 y 1992-96, con una etapa de tres temporadas en el Manchester United en los que tuvo tiempo de ganar una FA Cup, una Copa de la Liga, la Recopa y una Supercopa de Europa.

Producto de la academia del City, Shaun Wright-Phillips firmó por el Chelsea en 2006 por 21 millones de libras. Tras solo dos temporadas en Stamford Bridge tomó el camino de regreso a Manchester donde permaneció hasta este pasado verano. Sin sitio en el equipo de Roberto Mancini (solo siete partidos de liga la pasada campaña) en el último día del mercado veraniego fue traspasado al Queens Park Rangers.

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También publicado en www.futbolbritanico.com

El ex delantero del Liverpool habla para Marc Hervez (So Foot) en el número 1 de la revista Panenka

A Robbie Fowler no le hizo falta coleccionar Copas de Europa como Kenny Dalglish, o ligas, como Ian Rush, o ser el gran capitán y líder del equipo durante más de una década como Steven Gerrard para ser considerado un Dios por la afición del Liverpool. Quizá fue por sus goles, 183 en 369 partidos, por su implicación con la ciudad cuando enseñó en una celebración una camiseta a favor de los trabajadores del puerto o simplemente por ser el chico del barrio que cumplió el sueño de golear con el equipo de su vida. “Era una época en la que todos tenían apodos (‘God’ era el suyo). Yo era el chaval del barrio que jugaba para el club del barrio. Tenía la vida con la que los supporters soñaban y la vivían un poco a través mío”, asegura el mítico delantero en la revista Panenka. Con su envidiable naturalidad y sin complejos, Fowler repasa su carrera y la actualidad el fútbol inglés con Marc Hervez.

Nacido en Toxteth, en el corazón de Liverpool, Robert Bernard Fowler fue el preferido de la afición en una época en la que Anfield derrochaba talento gracias a una hornada de futbolistas precoces, descarados y sobrados de calidad. Ahora, con 36 años, sigue disfrutando del fútbol y de una vida privilegiada en Tailanda. Después de dar los últimos coletazos en el alto nivel con el Cardiff City y apenas unos meses en el Blackburn, dirigido por su ex compañero en el Liverpool Paul Ince, no quiso buscar un retiro dorado en Estados Unidos o algún emirato árabe y se decantó por la aventura australiana en que defendió las camisetas del North Queensland Fury y el Perth Glory. “Me fui a Australia para descubrir una cosa diferente. El nivel equivaldría a la League Two, no hay más de 9.000 espectadores por partido, la temporada es muy corta, siete u ocho meses, y cada desplazamiento son mínimo tres horas y media de avión”. El pasado mes de junio firmó por el Muangthong United del que ahora es entrenador-jugador. “Son la gente más amable del planeta. Me paran por la calle, me abrazan y me explican que se mueren de ganas por verme jugar. ¡Además estoy en un superhotel”, bromea.

Robbie Fowler, el Dios de Anfield

Talento precoz, Fowler sufrió una lesión de rodilla con 23 que le impidió ir al Mundial 98 en el mejor momento de su carrera. “Muchas personas piensan que jamás volví a ser el mismo, pero siempre he marcado goles, incluso cuando regresé al Liverpool con 32 tacos no me fue nada mal”. En Francia, Inglaterra cayó, como casi siempre, en cuartos de final, algo que se ha ido repitiendo casi por sistema en las últimas grandes citas. El delantero no es muy optimista sobre el momento que atraviesa el fútbol inglés: “En mi época y en mi posición había gente como Sheringham, Shearer o Andy Cole. Tuve que esperar a marcar casi cien goles para que me llamasen con la selección. Hoy a un jugador le bastan diez partidos en la Premier. Tenemos un problema”

Pese a no poder volver llevar a Anfield el tan ansiado título de liga y ver desde la grada de Atenas –Rafa Benítez le dejó fuera de la convocatoria- como también se le escapaba la posibilidad de ser campeón de Europa, Robbie hace balance positivo de sus años en al élite. “Me hubiera gustado ganar más títulos pero no cambiaría mi carrera por nada el mundo. He disfrutado cada minuto”, asegura. Y añade, tajante: “Mi único lamento es no haberme podido quedar más tiempo en el Liverpool”.

Junto a Steve McManaman fue el símbolo de los llamados Spice Boys, de los que también formaban parte ilustres jóvenes ‘Reds’ como Jamie Redknapp, David James, Phil Babb, Stan Collymore y Jason McAteer. “Nunca me gustó ese sobrenombre. Parecía que no entrenásemos tan duro como el resto de los equipos. Había ciertas noches en las que nos juntábamos y tomábamos copas, como cualquier otro grupo de compañeros de trabajo”. Algunas anécdotas reflejan la unión de aquel grupo más allá de lo estrictamente profesional. “Un día nos reunimos para comprar un caballo. Como no sabíamos como llamarlo, le pusimos ‘el Caballo’ y al cabo de un tiempo compramos otro y le pusimos ‘el otro Caballo’. Con McManaman llegamos a tener hasta cinco”. Y es que ‘Macca’ es especial para él: “Siempre será mi mejor amigo”.

Fowler junto a su gran amigo Steve McManaman

Identificado con la ciudad y sus problemas, Fowler se ganó el corazón de muchos por mostrar una camiseta a favor de los trabajadores del puerto de Liverpool en la celebración de un gol. “En aquella época estaban perdiendo sus puestos de trabajo y había muchas huelgas. Tenía ganas de mandarles mi ánimo porque creía en lo que no estaban teniendo la cobertura informativa que merecían. Quizá no les ayudé a largo plazo pero puse sus problemas sobre la mesa cuando nadie hablaba de ellos. Con lo expuestos que estamos mediáticamente, nuestra obligación es echar una mano cuando la gente lo necesita”.

Aunque para célebre la celebración ante el Everton en la que se esnifó una de las líneas del campo en las narices de los seguidores ‘Toffees’ que le costó seis partidos de suspensión y una buena multa: “Durante muchos años se rumoreó que yo era cocainómano y aquello salió de los seguidores del Everton. Tenía muy claro lo que quería hacer así que marqué y me lancé”. Aquella animadversión mutua quizá surgió porque Robbie era un reconocido seguidor del Everton de pequeño. “El Liverpool me ha enseñado todo lo que se. Desde el día en que entré en la academia del Liverpool jamás volví a pisar Goodison Park”, afirma la leyenda ‘Red’.

Como seguidor del club no se tomó nada bien la marcha de Fernando Torres y no dudó en ponerse la camiseta delantero español para una campaña benéfica en la que varios deportistas se desprendían de una camiseta que odiaban: “Un compañero me dijo que llevara la del Manchester United, pero preferí llevar la del Liverpool con el 9 de Torres. Me tocó mucho los huevos que se fuera al Chelsea”.

Símbolo del Liverpool contra símbolo del United. Fowler vs Roy Keane

Uno de los rumores que siempre han rodeado a Fowler es el de haber acaparado una de las mayores fortunas de Inglaterra. Él se lo toma a broma. “Anda que no me he reído con esa leyenda urbana. En el Manchester City los supporters cantaban ‘We all live in a Robbie Fowler’s house’ con el ritmo de “Yellow Submarine” de los Beatles. El cántico decía que todas las casas del país era mías. Es verdad que tengo varias propiedades y acciones pero no hasta ese punto. Desde joven me dejé aconsejar por gente que invirtió mi dinero. Pronto entendí que mi carrera no iba a durar para siempre y que hacía falta tomar las decisiones correctas”

Robbie Fowler está de vuelta de todo y todavía le preocupa menos que antes entrar al trapo con la prensa y algunos seguidores si lo cree conveniente. Para ello tiene una nueva herramienta: “Twitter es fantástico. Si la prensa publica cualquier mentira puedes responder y aclarar las cosas inmediatamente. También facilita que los fans se comuniquen contigo y te conozcan mejor. El otro día hubo uno que me tocó las narices con lo de la coca. Si no le contestas, da la sensación que ha ganado. Así que respondí que venía de hacerme dos rallas en casa de su madre”. Genio y figura.

Robbie Folwer se enfunda la camiseta ‘Red’ de actual delantero del Chelsea, en una campaña solidaria en favor de las víctimas y los damnificados  por las recientes inundaciones en la región australiana de Queensland, en la que seguidores y jugadores del Perth lucen los colores de sus equipos más odiados.

Jugadores y seguidores del Perth Glory australiano dejaron en el armario su camiseta favorita para enfundarse los colores de sus equipos más odiados. El motivo, la campaña The Shirt That Hurts. Una iniciativa solidaria en favor de los damnificados por las inundaciones en el estado de Queensland, en el que juega el North Queensland Fury, uno de los grandes rivales del conjunto de Perth en la Hyundai A-League australiana.

Precisamente un ex jugador de los Fury, Robbie Fowler sorprendió presentándose en la sesión fotográfica con una camiseta del Liverpool en la que lucía el dorsal 9 y el nombre Torres en la espalda. “No hay nada malo en la parte frontal de la camiseta, el problema está en el nombre de la espalda”, aseguró el delantero de Toxteth autor de 183 goles con los ‘Reds’. “Por lo que ha pasado esta semana, esta es una camiseta del Liverpool que muchos seguidores no van a volver a ponerse jamás”, añadió ‘God’, una voz más que autorizada. Y es que el delantero inglés es uno de los jugadores más queridos por los supportes, al nivel del actual técnico Kenny Dalglish, Ian Rush o Kevin Keegan.

Días atrás, Fowler escribió una columna en un periódico australiano en la que recriminaba a Fernando Torres su huída en el último minuto del mercado y sus constantes declaraciones de amor al club y a la afición. El ex internacional inglés también aseguró que gracias a la marcha del español los ‘Reds’ han podido comprar dos muy buenos jugadores y advirtió que el español  “no tendrá un gran recibimiento cuando vuelva a Anfield”.

Además del ex delantero del Liverpool, autor de nueve goles con el Perth Glory esta temporada, otros compañeros también mostraron sus “odios” en la curiosa iniciativa. Adriano Pellegrino, seguidor del Port Adelaide de fútbol australiano, escogió una camiseta del Adelaide Crows, Josh Mitchell, supporter del Manchester United, optó por una del Chelsea. Scott Neville, fan de Michael Jordan y los Chicago Bulls lucía el 24 de los Lakers de Kobe Bryant. Naum Sekulovski, fanático del Collingwood, también de fútbol australiano, cambió las rayas blancas y negras por las marrón y oro del Hawthorn, mientras que el escocés Steven McGarry se enfundó el uniforme de los All Blacks de rugby.

El Liverpool juega mañana en Stamford Bridge, partido en el que se espera el debut de Torres con el Chelsea.

Con el tanto que dio la victoria al Manchester United ante el Wolverhampton, Paul Scholes inscribió su nombre en la lista de jugadores que han superado el centenar de tantos en la Premier League.

Paul Scholes ya forma parte de la selecta lista de futbolistas que han sido capaces de superar la barrera de los 100 goles desde la creación de la Premier League en la temporada 92-93. Con el tanto que dio la victoria al Manchester United (0-1) en el Molineux ante el Wolverhampton, el centrocampista igualó a otra leyenda viva de los ‘Red Devis’, Ryan Giggs. El eterno galés alcanzó el centenar de goles el pasado 28 de noviembre, día de su 36 cumpleaños, al cerrar el marcador en la victoria del ManU por 4-1 ante el Portsmouth en Fratton Park.

Un tanto más que Scholes y Giggs logró el nunca justamente reconocido, carismático e inolvidable Matt LeTissier. Algunos de los tantos más bellos logrados en la historia moderna del fútbol inglés nacieron en las botas de ‘Le God’, que jugó 443 partidos con el Southampton, entre 1986 y 2002, en los que marcó 163 goles. Antes de la fundación de la Premier, LeTissier marcó 24 tanto en la temporada 89-90 y fue elegido Mejor Jugador Joven de la liga.  Durante su carrera sólo falló un penalti en 50 lanzamientos y, como no podía ser de otra manera, marcó el último gol en The Dell, el antiguo estadio de los ‘Saints’, inaugurado en 1898 y derruido en 2001.

Camino de record va Wayne Rooney. Con sólo 24 años, la estrella del United ya lleva 103 goles en la Premier. Su carrera es sinónimo de precocidad desde que debutó con el Everton ante el Tottenham en 2002, dos meses antes de cumplir los 16. La trayectoria del de Liverpool contrasta con la de Emile Heskey. El discutido delantero del Aston Villa y ex de Leicester, Liverpool, Birmingham City y Wigan ha perforado las porterías adversarias en 106 ocasiones en casi 15 años en la máxima categoría inglesa.

111 goles marcó Dion Dublín con Coventry y Aston Villa. Una grave lesión contra el Crystal Palace en 1992 acabó con sus opciones de triunfar en el Manchester United. Su siempre delicado estado físico mermó sus posibilidades y con los años fue retrasando paulatinamente su posición hasta acabar jugando de central. Dublin pasó también por el Millwall, el Leicester, el Celtic y terminó su carrera con el Norwich en 2008.

Con un total de 185 goles en 288 partidos con el Arsenal, Ian Wright marcó 104 goles en la Premier con los ‘Gunners’ y nueve con el West Ham. Los mimos que otro jugador que empezó a maravillar en Highbury aunque su carrera ha transcurrido por convulsos derroteros, Nicolas Anelka. El francés del Chelesa, además de Arsenal, también ha marcado para Liverpool, Manchester City y Bolton.

Con 119 goles, Frank Lampard ha logrado unos registros remarcables para tratarse de un centrocampista. El ‘8’ del Chelsea ya es el quinto máximo goleador de la historia del club, con un total de 146 goles, por detrás de Peter Osgood (150), Roy Bentley (150), Kerry Dixon (193) y Bobby Tambling (202). De sus 119 goles en la Premier, 95 han llegado con la camiseta de los ‘Blues’ y 24 con el West Ham, en el que jugó entre 1995 y 2001. Dos goles más que Lampard, ha logrado el actual delantero del Celtic, Robbie Keane. El irlandés empezó a demostrar su olfato con el Coventry City a los19 años con 12 goles en 31 partidos. El resto han llegado con las camisetas de Leeds, Liverpool y Tottenham, en dos etapas. Keane sigue con unos registros espectaculares en Escocia, donde ya ha marcado cuatro goles en seis partidos.

Dwight Yorke formó junto a Andy Cole una de las mejores parejas de delanteros que se recuerdan en Inglaterra. De tal sociedad salieron muchos de los goles que llevaron al Manchester United al Triplete de 1999 y gran parte de los 123 que el de Trinidad y Tobago logró en la Premier. Yorke ya había demostrado su valía durante nueve temporadas en el Aston Villa y también marcó con el Blackburn, Birmingham City y Sunderland tras abandonar los ‘Red Devils’. Otro delantero que maravilló a finales de los 90 y a principios de la primera década del nuevo siglo fue Jimmy Floyd Hasselbaink. Sus 34 goles en el Leeds durante dos campañas lo llevaron al Atlético de Madrid, pero tras el descenso de los ‘Colchoneros’ en el año 2000, el holandés volvió a Inglaterra donde goleó con Chelsea, Middlesbrough y Charlton hasta alcanzar los 127 tantos.

147 goles han marcado Teddy Sheringham y Michael Owen. El londinense, que se retiró pasados los 40, inscribió sus mejores registros en sus dos etapas con el Tottenham y en el Manchester United, aunque durante su prolongada carrera también marcó para el Nottingham Forest, el Portsmouth y el West Ham. Owen, tiene tiempo por delante para batir la marca de Sheringham, aunque tendrá que esperar a la próxima campaña para lograrlo tras lesionarse en la final de la Carling Cup ante el Aston Villa. Las lesiones han frenado una carrera meteórica del delantero de Chester que debutó marcando con el Liverpool con 17 años y 144 días, en mayo de 1997, ante el Wimbledon. Owen marcó 118 goles en la Premier con los ‘Reds’, 26 en sus frustrantes cuatro temporadas en el Newcastle y esta campaña ha logrado tres con el United.

En sus seis temporadas en el Tottenham, Les Ferdinand se desató como uno de los goleadores más prolíferos del panorama inglés. El primo de Rio y Anton Ferdinand, logró 149 goles en una agitada carrera que lo llevó también por el Queens Park Rangers, Newcastle, West Ham, Leicester City y Bolton. Pero mayor impacto tuvo Robbie Fowler en sus primeros años en la Premier. Entre 1993 y 2006, ‘God’ alcanzó los 163 goles en sus dos etapas en el Liverpool, con el Leeds United y el Manchester City.

El 18 de octubre de 2005, Thierry Henry se convertía en el máximo goleador de la historia del Arsenal al superar los 185 goles de Ian Wright. El francés, que alcanzó un total de 226, logró 174 en la Premier de la que fue ‘top scorer’ en 2002, 2004, 2005 y 2006, con dos Botas de Oro europeas (2004 y 2005). El actual delantero del Barça es el jugador que más goles ha marcado, desde la refundación de la primera división inglesa, con un solo equipo. ‘Tití’ Henry ocupa el tercer peldaño del podio de artilleros de la Premier y el segundo es para Adny Cole. El incombustible delantero de Nottingham, que colgó las botas el pasado 2009 con el ‘Forest’, llegó hasta los 187 goles con Newcastle, Manchester United, Blackburn, Fulham, Manchester City y Portsmouth. Solamente no logró marcar con el Sunderland

Inalcanzables parecen los registros de Alan Shearer, máximo goleador de la historia de la Premier League con 260 goles. 148 llegaron con el Newcastle en las diez temporadas en las que el delantero defendió la camiseta de los ‘Magpies’  después de un traspaso record de 15 millones de libras en julio de 1996 procedente del Blackburn. Con los ‘Rovers’, Shearer alcanzó los 112 goles, incluidos 34 en la historia Liga que los de Ewood Park conquistaron en 1995 con Kenny Dalglish en el banquillo. El de Newcastle, superó la treintena de goles durante tres temporadas consecutivas (31 en 1994, 34 en 1995 y 31 más en 1996). Además, marcó 23 con el Southampton durante cinco temporadas antes de la fundación de la Premier, entre ellos el ‘hat trick’ logrado por un jugador más joven, con 17 años y 140 días, en la victoria de los ‘Saints’ ante el Arsenal 4-2. Shearer también marcó 30 goles en 63 partidos con Inglaterra.

El ex delantero de Liverpool, Leeds, Manchester City y Blackburn se proclamó máximo goleador, Jugador del Año y Mejor Jugador por sus compañeros de equipo en el North Queendland Fury.

El veterano Robbie Fowler ha finalizado su primer año en la Hyundai A-League australiana con tres premios individuales que palian su salida de Inglaterra por la puerta de atrás, después de un año marcado por las lesiones en el Cardiff City del Championship y jugar minutos testimoniales en el Blackburn de Paul Ince. El ex internacional inglés finalizó la campaña como máximo goleador de su equipo, con nueve goles, fue nombrado Jugador del Año y Mejor Jugador por sus compañeros del North Queensland Fury.

Fowler, de 34 años y capitán del equipo, jugó 26 partidos y entre sus tantos, dos de ellos de penalti, marcó durante tres semanas consecutivas el Mejor Gol de la Jornada. A destacar especialmente el tercer de ellos, ante el Sydney FC, clavado al que marcó en la final de la Copa de la Liga de 2001 ante el Birmingham CIty, que el Liverpool acabó llevándose en la tanda de penaltis. El delantero todavía tiene un año de contrato con el club de Townsville.

Gol de Fowler ante e Sydney FC (0:59):

Gol en la final de la Worthington Cup 2001 (1:34):


La goleada del Tottenham al Wigan (9-1) y los cinco goles de Jermain Defoe sirven para recuperar algunas de marcas históricas en el fútbol inglés

El Tottenham humilló al Wigan en White Hart Lane en la que ya es una de las mayores goleadas en la historia de la Premier League. Entre todos los goleadores, Peter Crouch, Aaron Lennon, Niko Kranjcar y Jermain Defoe, este último pasará a la historia con sus cinco tantos, incluido un hat-trick en siete minutos.

El delantero de los ‘Spurs’ ha sido el jugador que más se ha acercado al histórico registro de Robbie Fowler que en 1994, con la camiseta del Liverpool, le marcó tres goles al Arsenal en cuatro minutos y 33 segundos. El hat-trick  más rápido de la historia de la Premier League. El pasado mes de agosto de 2008, Gabriel Agbonlahor se acercó a la marca del delantero ‘Red’, con tres goles al Manchester City en ocho minutos.

Antes de la fundación de la Premier, en la antigua First Division, Nigel Clough, el hijo del mítico Brian Clough, marcó con el Nottingham Forest tres goles al Crystal Palace, en cuatro minutos, en la temporada 8t-89. Por su parte,  James Hayter, del Bournemouth, anotó el ‘hat-trick’más rápido en la Football League en febrero de 2004. Entrando como suplente en el minuto 84 le marcó tres goles al Wrexham en 140 segundos. Este mismo año. Jordan Rhodes (Huddersfield) fue más allá y logró tres goles de cabeza ante el Exeter en ocho minutos.

Sin embargo, el ‘hat-trick’ documentado más rápido de la historia del fútbol fue obra de Tommy Ross, que en 1964 marcó tres goles en 90 segundos al Naim County.

Al igual que Jermain Defoe, dos jugadores más han logrado marcar cinco goles en un partido de la Premier League. Andy Cole lo hizo con el Manchester United ante el Ipswich Town en 1995 y Alan Shearer con el Newcastle ante el Sheffield Wednesday en 1999. Otro histórico, del United, Ole Gunnar Solskjaer, logró cuatro entrando desde el banquillo en 1999 ante el Nottingham Forest.

Defoe se convirtió, además, en el cuarto jugador del Tottenham en marcar cinco goles en un partido, y el tercero en lograrlo en Liga. Antes lo hicieron Ted Harper, en 1930 ante el Reading, en un encuentro de Segunda División, Alf Stokes, en 1957 contra el Birmingham City y Les Allen en 1960 ante Crewe Alexandra en la FA Cup.

Liverpool – Manchester United 25/10/09: La final de la FA Cup de 1996 regaló a los aficionados un apasionante duelo entre un joven Liverpool que soñaba recuperar las épocas gloriosas del pasado y el primer gran United de Sir Alex Ferguson y ‘King Eric’

La final de la FA Cup es el partido más especial del año en Inglaterra. La competición futbolística más vieja del mundo depara una atmósfera única, con grandes dosis de nostalgia cuando se contemplan las grandas del viejo Wembley abarrotadas de aficionados desplazados de todos los puntos de las Islas para desvivirse por el sueño de un título valorado igual, o incluso más, que la propia Liga. Y entre partidos y partidos, siempre hay alguno con connotaciones superlativas.

En 1996, el mítico escenario londinense recibió a los dos equipos más laureados del país bajo circunstancias muy dispares, en un duelo que pudo cambiar la historia contemporánea de Liverpool y Manchester United. Los ‘Reds’, con uno de plantillas más jóvenes y talentosas que se le recuerdan, buscaban hincar el codo ante unos ‘Red Devils’ con un papel casi hegemónico en el fútbol inglés de mediados de los 90.

Eric Cantona, leyenda del United, con la Cup de 1996

Roy Evans, heredero de las directrices del extinguido “Boot Room”, manejaba las riendas de una plantilla talentosa y descarada, con Robbie Fowler, Steve McManaman, David James, Jamie Redknapp, Stan Collymore y Jason McAteer. Los conocidos como ‘The Spice Boys’ tras aquella final. La muchachada ‘Red’ había logrado la Copa de la Liga la temporada anterior y hacía soñar a la afición en recuperar las viejas tardes de gloria de no hacía tantos años. El Liverpool había ganado la FA Cup ante el Sunderland (2-0) en 1992, dirigido por Graeme Souness, pero la Liga se le resistía desde 1990. Y es que aquellos dos títulos fueron un espejismo en una de las décadas más lúgubres de su historia. Las esperanzas depositadas en aquel equipo se desvanecieron con el paso de los años y hubo que esperar hasta 2001 para ganar de nuevo un título, aunque éste llegó en forma de Triplete: UEFA, Cup y Carling. La Premier todavía se le resiste.

El primer gran Manchester United de Sir Alex Ferguson acababa de conquistar su tercer título de Premier League en cuatro años (1993, 94 y 96) y llegaba a la final copera, también, por tercera vez en otros tantos años. Antes habían derrotado al Chelsea (4-0) en 1994 y caído ante el Everton (1-0) un año más tarde. El líder sobre el terreno de juego de aquellos grandes ‘Red Devils’, Eric Cantona, decidió la final para los mancunianos con un gran disparo en el minuto 86, tras una mala salida de David James. Con Steve Bruce fuera de la convocatoria por problemas físicos, ‘King Eric’ se convirtió en al primer capitán extranjero (no británico o irlandés) en la historia de las finales de la Cup. El Jugador del Año ya había marcado ante el Liverpool aquella temporada tras la suspensión de siete meses por agredir a un supporter del Crystal Palace.

Robbie Fowler y Steve McMananam saludan a los aficionados tras la derrota

El Manchester United de Sir Alex Ferguson y Eric Cantona lograba de esta forma el segundo Doblete de la historia del club, sólo dos temporadas después del primero, y el legendario técnico escribía una nueva página de su idílica historia con la Cup. Con cinco títulos (1990, 94, 96, 99 y 2004), el escocés es el técnico más laureado de la competición.

Liverpool 0 – Manchester United 1

0-1 Cantona (86’)

Wembley (Londres): 11 – 5 – 1996

Liverpool FC: 1-David JAMES; 12-John SCALES, 5-Mark WRIGHT, 6-Phil BABB, 4-Jason McATEER, 2- Rob JONES; 15-Jamie REDKNAPP, 10-John BARNES, 17-Steve McMANAMAN; 23-Robbie FOWLER y 8-Stan COLLYMORE.

Ian RUSH > Stan COLLYMORE (74′)

Michael THOMAS > Jason McATEER (86′)

Ent: Roy Evans

Manchester United FC: 1-Peter SCHMEICHEL; 3-Denis IRWIN, 6-Gary PALLISTER, 12-David MAY, 23-Phil NEVILLE; 24-David BECKHAM, 16-Roy KEANE, 19-Nicky BUTT, 11-Ryan GIGGS; 7- Eric CANTONA y 17-Andy COLE.

Paul SCHOLES > Andy COLE (64′)

Gary NEVILLE > David BECKHAM (90′)

Ent: Sir Alex Ferguson