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Archivo de la etiqueta: Stamford Bridge

El fotógrafo rescata a través de Twitter algunas curiosas imágenes inéditas

Tenía buen día Kevin Cummins el pasado domingo cuando empezó a publicar a través de Twitter algunas imágenes inéditas del archivo personal. El fotógrafo nacido en Manchester y conocido mundialmente por sus instantáneas de bandas y personajes como Joy Division, The Clash, los Sex Pistols, The Smiths o David Bowie, también es un gran aficionado al fútbol y un declarado y ferviente seguidor del Manchester City.

Estas son algunas de las imágenes que se pueden encontrar en su cuenta oficial de Twitter @KCMANC desde el pasado domingo:

Estadio del Aveley FCEstadio del Aveley FC. Actualmente equipo de la Isthmian League Division One, categoría que cubre Londres y el sudeste de Inglaterra.

Maine Road, estadio del Manchester CityMaine Road, estadio del Manchester City desde 1923 hasta 2003. Perteneciente al libro We’re Not Really Here (2003).

Solar del viejo Maine RoadÉsta sí, inédita. El solar que ocupaba el viejo Maine Road. Tomada 18 meses después de la anterior.

Barça vs Real MadridPanorámica del Camp Nou con un espectacular mosaico previo a un Barça – Real Madrid.

Fans del Bayern en final Champions 2001Kevin Cummins entre los seguidores del Bayern de Múnich en la final de la Liga de Campeones 2001 en San Sario, en la que el conjunto bávaro se impuso al Valencia en la tanda de penaltis.

North Stand de Stamford BridgeAcceso a la North Stand de Stamford Brigde, estadio del Chelsea.

Vista desde la West Stand de HighburyVista desde la West Stand del viejo estadio de Highbury.

Seguidores del la Juve pintan coche de policíaSeguidores de la Juventus de Turín pintan con spray un coche de la policía tras la conquista del Scudetto número 27.

Joy DivisionNi es futbolera ni es inédita, pero es, sin duda, la instantánea más conocida y (llamadme poco original) mi favorita de Kevin Cummins. Joy Division en el Hulme Bridge de Manchester, tomada en 1979.

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@cescguimera

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El Barcelona se enfrenta a uno de los equipos más selectos de Inglaterra en las semifinales de la Liga de Campeones

“Irremediablemente pijo, hasta cierto punto artificial, insólitamente irregular, capaz de lo mejor y de lo peor”. Así es el Chelsea, próximo rival del FC Barcelona en semifinales de la Liga de Campeones, según relató el periodista Enric González en una de sus célebres Historias de Londres, recopiladas en un libro reeditado el pasado 2010 por RBA. Cuando el corresponsal de El País aterrizó en Londres en 1990, nadie podía imaginar que dos décadas después los Blues presumirían de ser uno de los equipos más potentes de Europa. Pero a pesar de la inevitable progresión deportiva derivada de la inyección económica de Roman Abramovich, el equipo no ha sido capaz de alcanzar las cuotas deseadas ni de sellar esa gran deuda de la ciudad con la Copa de Europa.

Chelsea siempre está de moda. En él vive alguna de la gente más rica de la capital británica y se encuentran las boutiques más glamurosas o los restaurantes con mayor concentración del celebrities. En Sloan Square están los almacenes Peter Jones y Cheyne Walk, un elegante paseo junto al río. Hugo Young, conocido columnista en The Guardian y autor de la biografía de Margaret Tatcher One Of Us (1989), le comentó al propio Enric González en uno de sus encuentros casuales que “en Chelsea vive gente muy rica, lo que no impidió que las tiendas punk más escandalosas se instalaran aquí. Chelsea bota siempre conservadores, pero las bodas más excéntricas se celebran aquí. Cuando alguien acumula mucho dinero o mucha celebridad y pierde el mundo de vista se instala en una mansión en Surrey y se rodea de parques privados a la medida de sus delirios de grandeza. Chelsea es la opción razonable de la gente que podría permitirse no serlo”.

Y es que en Chelsea, en el 430 de King’s Road, Vivienne Westwood abrió junto a Malcolm McLaren, la tienda ‘Let It Rock’, más adelante conocida como ‘Sex’,  uno de los epicentros del punk y del que surgieron los Sex Pistols. Mick Jagger y Keith Richards se trasladaron a Cheyne Walk cuando se hicieron millonarios y Oscar Wilde fue detenido en el Cadogan Hotel de Sloane Street por homosexual.

Otro ilustre de las letras británicas, Nick Hornby, en su célebre Fever Pitch (1992) recuerda sus primeras vivencias futbolísticas, vinculadas con los blues. “Stamford Bridge y sus alrededores me ofreciesen una versión distinta pero todavía familiar de Londres: familiar, seguramente, porque el muchacho de clase media que reside en la periferia siempre ha estado al tanto de su existencia. La gente que se veía por Chelsea en aquellos tiempos era gente muy consciente de estar en el centro del universo. El fútbol era un deporte de moda, y los jóvenes ejecutivos que animaban a los azules eran gratos de ver, aparte de dar a Stamford Bridge (a las localidades de asiento, vaya) el aire de un lugar de exótica exquisitez. Aquello no era, en cambio, lo que yo buscaba en el fútbol. El Arsenal y su barrio eran para mí mucho más exóticos que todo lo que llegase a ver a los alrededores de King’s Road, de los más auténticos en todas sus variantes más castizas. Cuando mi padre empezaba a desear una parte al menos de todo lo que se ventilaba en Chelsea yo me moría de ganas por salir corriendo en el sentido opuesto”.

Peter Osgood (9), 'Ossie', Rey de Stamford Bridge

En 1887 se creó un estadio en Stamford Bridge, sede del London Athletics Club, utilizado para el cricket y el atletismo hasta 1904. De hecho conservó su esencia, su particular fisonomía poco propia del fútbol británico por la pista de atletismo que separaba el terreno de juego de la grada, hasta la remodelación iniciada a finales de la década de 1990. Los Mears, una familia de constructores, lo adquirió para convertirlo en la instalación polideportiva más importante de Inglaterra y la línea maestra del plan pasaba por alquilarlo al equipo local de la zona, el Fulham. Pero los dueños del equipo, ya arraigados a su historia desde tiempos pretéritos, optaron por seguir en el por entonces ya viejo Craven Cottage.

Con el negocio por tierra, Gus Mears decidió vender el estadio a la Great Western Railway Company para que lo utilizara como almacén de carbón y materiales ferroviarios. Fue entonces cuando Frederic Parker, amigo personal de Mears, planteó al propietario del estadio la posibilidad de crear un equipo desde cero ante la negativa del Fulham. Quizá por tantos quebraderos de cabeza, Gus Mears no quiso debatir la propuesta y acudió a la llamada de Parker en un campo de orquídeas junto al estadio, donde se creó el equipo (1905), según dice la leyenda fundacional del club.

Detenida a tiempo la venta a la compañía ferroviaria, los creadores del flamante equipo contrataron un arquitecto para la construcción de una tribuna y pusieron en marcha la creación del equipo para el que barajaron los nombres de Kensignton FC y Stamford Bridge, hasta que se optó por Chelsea FC y de adoptó el color azul de la camiseta.

Instaurado en la aristocracia económica londinense desde sus orígenes, la insistencia de Parker y el dinero de Mears sirvieron para que los dirigentes de la Liga admitieran de inmediato al equipo, incluso por delante de los vecinos del Fulham, fundado en 1879.

Gianfranco Zola, el preferido de la afición del Chelsea

“Siempre imprevisible, siempre elegante, siempre incapaz de alcanzar los objetivos que le corresponden por presupuesto y lo numeroso de su afición”, insiste González, hasta la llegada de Abramovich el Chelsea solo podía presumir de haber ganado la Liga en una ocasión (1955), la FA Cup en tres (1970, 1997 y 2000), la Copa de la Liga en dos más (1965 y 1998) y de pequeñas glorias europeas en forma de dos Recopas (1971 y 1998) y una Supercopa ganada al Real Madrid de la Séptima con un gol del uruguayo Gustavo Poyet, actual técnico de Brighton.

El primer gran título, la First Division, llegó en 1955. coincidiendo con el 50 aniversario del club. Ted Drake había sembrado las bases del éxito desde su llegada al banquillo de Stamford Bridge en 1952, en un equipo liderado por el capitán y estrella Roy Bentley (21 goles esa temporada y 150 en 367 como blue) y con jugadores como Frank Blunstone, Wicks Stan, Sillett Pedro, Chic Thompson, Eric Parsons y Willemse Stan. En el corazón de los seguidores del Chelsea, sin embargo, ocupan un lugar especial el italiano Gianfranco Zola (1996-2003) votado en 2003 como el mejor jugador de la historia del club y Peter Osgood, la gran estrella del glamouroso equipo de finales de los 60 y principios de los 70. Desde octubre de 2010 una estatua del delantero preside la entrada principal de Stamford Bridge, en un intento de reivindicar la historia del club ante la acusación constante de falta de tradición por parte de los equipos con solera de las islas.

El sorprendente Mónaco de 2004, el gol fantasma de Luis García en Anfield, los penaltis detenidos por Pepe Reina, el inoportuno resbalón de John Terry en Moscú y el antológico gol de Andrés Iniesta en el descuento de la semifinal ante el Barça de 2009 alejaron al Chelsea de la gloria europea. El club nunca ha perdido su idiosincrasia pero, pese al paso al frente deportivo, sigue sin lograr alcanzar su gran objetivo, su gran una obsesión: la Copa de Europa. Salvo una de las sorpresas más grandes de los últimos años, esta tampoco será la temporada del equipo de Abramovich, que debe afrontar un nuevo y costoso proceso de renovación de la plantilla este próximo verano.

Solo el 61,6% de los propietarios, del 75% necesario, vota a favor de vender al club los terrenos de Stamford Bridge

Los planes de Roman Abramovich para construir un nuevo estadio con mayor capacidad y equipamientos para el Chselsea sufrió ayer un duro contratiempo, después de que los integrantes de la sociedad propietaria del terrero, la Chelsea Pitch Owners (CPO), se pronunciara en contra de la propuesta de la directiva. Solo el 61,6%, del 75 necesario para que prosperara, votó a favor de vender  al club los actuales terrenos de Stamford Bridge.

La CPO adquirió la propiedad el estadio en 1997 para protegerlo de gestores que pudieran conducir al equipo a una mala salud económica. El Chelsea quería recuperarlo ahora con el fin de facilitar un traslado a una nueva instalación en un emplazamiento cercano al actual todavía por concretar. Muchos supporters, sin embargo, se opusieron desde el primer momento a abandonar la ubicación actual, casa de los ‘Blues’ desde su fundación en 1905.

El Chelsea se mostró decepcionado y emitió un comunicado a través de su página web oficial en el que lamentaba el resultado de la votación y en el que aseguraba que este hecho “puede suponer un frenazo a nuestro progreso”. El club considera que la capacidad actual de Stamford Bridge, sobre los 42.000 espectadores, le pone en desventaja económica en comparación con rivales como Arsenal, cuyo nuevo estadio tiene capacidad para 60.000 persones, o el Manchester United.

El Fulham acaba con los rumores que apuntaban a la posibilidad de que abandonara Craven Cottage y anuncia que ya trabaja para remodelar su histórico estadio

El Fulham no se moverá de Craven Cottage. A través de un comunicado en su página web, el club londinense anunció sus intenciones de remodelar la que es su casa desde 1896, que actualmente tiene una capacidad para 25.7000 espectadores, y ampliarla hasta los 30.000.

“El Fulham Football Club quiere comunicar sus planes para reconstruir Craven Cottage, y asegurar la supervivencia y el éxito del club para las generaciones futuras”, señalaba un anuncio que llega días después de que se especulara sobre la posibilidad de que el Fulham compartiera un nuevo estadio junto a los otros dos equipos de Premier del norte de Londres, Chelsea y Queens Park Rangers. Philip Beard, director ejecutivo del QPR, aseguró el pasado jueves que el club busca dejar Loftus Road y trasladarse, preferiblemente a Shepherd’s Bush, mientras que días antes el Chelsea también hizo pública su intención de abandonar Stamford Bridge para mudarse a una nueva instalación con capacidad para 60.000 personas, en un emplazamiento todavía por determinar.

Craven Cottage es uno de los estadios más emblemáticos de Inglaterra

El Fulham pudo haber jugado su último partido en Craven Cottage el 27 de abril de 2002 ante el Leicester City. Disputó la siguiente campaña en casa del QPR con la intención de poner en marcha la construcción de un nuevo estadio. La oposición de parte de los seguidores del club logró detener el proceso y que parte del dinero se destinara a la remodelación de su histórica casa. Los trabajos empezaron en diciembre de 2003 y el Fulham no pudo volver a jugar en ‘The Cottage’ hasta el inicio de la temporada 2004-05. Una placa en la entrada principal de Stevenage Road recuerda el esfuerzo realizado por los aficionados del por no abandonar sus raíces. Un esfuerzo que sigue vivo.

El proceso de remodelación de Craven Cottage se encuentra en una fase embrionaria y el club abre las puertas a propuestas y comentarios. Algunas de ellas de expondrán  en ‘The Café at the Cottage’,  en el Johnny Haynes Stand, entre el 19 y el 22 de octubre.

El Chelsea da los primeros pasos para la construcción de un nuevo estadio antes de 2020

El Chelsea anunció el pasado lunes que ha puesto en marcha el proceso para la construcción de un nuevo estadio. El club londinense realizó una oferta para adquirir participaciones de la sociedad propietaria de Stamford Bridge  desde 1993, la Chelsea Picth Owners, formada por aficionados.

Con una capacidad para 42.500 espectadores, el aforo de ‘The Bridge’ está lejos del de los estadios de los grandes competidores de los ‘Blues’. Con más de 76.000 plazas, Old Trafford es el campo con más capacidad en la Premier League, seguido del Emirates Stadium del Arsenal (60.000). Stamford Bridge también está por debajo de Saint James’ Park (52.000), el Stadium of Light de Sunderland (49.000), el Etihad de Manchester (47.000) e incluso Villa Park (42.700).

Desde su fundación en 1905, el Chelsea siempre ha jugado en Stamford Bridge

Con esta decisión, el Chelsea busca no quedarse atrás en ingresos ante los principales rivales y espera lograr buenos beneficios en los proyectos que surjan en los actuales terrenos de Stamford Bridge y también de la explotación directa de la nueva instalación, que el club estima que tendrá una capacidad superior a las 60.000 localidades y estará construida antes de 2020.

La idea de abandonar un estadio que data de 1877 y es utilizado por el Chelsea desde su fundación en 1905, no es nueva. Desde hace varios meses es conocido que el club busca una buena ubicación para el nuevo proyecto y ha barajado varias opciones entre las que destacan Earl’s Court, White City, Nine Elms, a orillas del Támesis, Imperial Wharf, Wormwood Scrubs y Old Oak Common. Todas ellas zonas cercanas a Stamford Bridge ya que los ‘Blues’ pretenden no mudarse más de tres millas del emplazamiento actual.

Pese a tener claro que la construcción de un nuevo estadio es la opción más viable, el presidente de club, Bruce Buck, explicó que el Chelsea se ha planteado, también, una nueva remodelación de Stamford Bridge, pero que esta posibilidad resulta “poco práctica y demasiado cara”. Pese a que la idea no esta del todo descartada, Buck duda que pueda sacarse adelante “a un costo razonable”.

Infográfico de The Independent sobre las posibles ubicaciones del nuevo estadio

Tras el éxito del Arsenal, que dejó el viejo Highbury por el Emirates en 2006, y del Manchester City, que cambió Maine Road por el entonces City of Manchester Stadium en 2003, el Chelsea se suma a la lista de clubs que planean la construcción de un nuevo estadio como garantía de futuro. Tottenham y West Ham pelean judicialmente por la gestión del nuevo Estadio Olímpico de Londres tras los Juegos del 2012. Todo parece indicar que los ‘Hammers’ se llevarán el gato al agua y el ayuntamiento de la capital británica ve en la nueva casa de los ‘Spurs’ una gran opción para regenerar una zona protagonista, este pasado verano, de los mayores disturbios sociales en Inglaterra en décadas. Liverpool y Everton también valoran la posibilidad de abandonar sus históricas casas, aunque los nuevos propietarios de los ‘Reds’, detenido el proyecto de Stanley Park, no descartan una gran remodelación de Anfield.

Cuatro semifinales de la Liga de Campeones en cinco temporadas son una cifra que no está al alcance de todos. Contar con el equipo que ayer saltó al césped del Camp Nou era más que un sueño para los supporters ‘Blues’ no hace mucho tiempo

Hace no muchos años los aficionados del Chelsea ni soñaban con tener un equipo en cuatro semifinales de la Liga de Campeones en un plazo de cinco años. Los millones de Roman Abramovich han conducido a los londinenses cerca de la gloria europea después de pasearse por Premier de la mano de José Mourinho.

Hay quién dice que los nuevos ricos de Europa también lo son del exclusivo barrio de Londres -Hammersmith and Fulham- del que forman parte, donde los ‘Cottagers’ son el equipo de toda la vida. No en vano Stamford Bridge se encuentra en Fulham Road. Pero la historia ha colocado a los ‘Blues’ a la altura de los grandes de las islas y con plantillas de ensueño que distan mucho de un pasado no tan lejano. Hoy presentamos una aproximación del que puede ser el peor once de la historia del Chelsea. Nada que ver con lo que ayer saltó al césped del Camp Nou.

1. Marco Ambrosio (2003 – 04)

Si el intento de fichar un semidesconocido italiano para la portería salió cara con Carlo Cudiccini, con Ambrosio tocó cruz. Desembarcó en Londres de la mano de Claudio Ranieri y su fatídico debut en un encuentro de la Copa de la Liga ante el Notts County marcó todo su paso por Stamford Bridge en el que sólo sumó ocho partidos. A sus 35 años sigue en activo con la Reggina. Pero su aparición en esta lista nos recuerda que algún día tendremos que hablar de otro célebre guardameta italiano que pasó por la Premier, Massimo Taibi al que recuerdan muy bien en Manchester.

5. Winston Bogarde (2000 – 04)

Cuesta comprender porqué Barça y Milan se pelearon por sus servicios. Todavía más la insistencia de Louis Van Gaal hasta conseguir llevárselo al Camp Nou y es incomprensible como tras su rendimiento en Barcelona el Chelsea decidió hacerse con sus servicios. Llegó a Londres sin el conocimiento del técnico Gianluca Vialli y recomendado por su compatriota Mario Melchiot, que seguramente era consciente que con Bogarde de adversario tenía el puesto asegurado. No contó para Claudio Rainieri y acabó jugando con los juveniles, algo que al holandés no le importó por el alta salario que percibió durante las cuatro temporadas que estuvo en Stamford Bridge y en las que jugó… ¡11 partidos!

Winston Bogarde

3. Andy Dow (1993 – 96)

Llegó a Londres en 1993 de la mano de Glenn Hoddle como una joven promesa escocesa procedente del Dundee United. Quedó en menos que eso como demuestran los quince partidos que jugó en tres años con el primer equipo. Nunca logró afianzar una carrera que pasó por Bradford City, Hibernian, Aberdeen, Motherwell, St. Mirren, Arbroath y Raith Rovers

2. Andy Myers (1991 – 99)

Jugó ocho temporadas en Stamford Bridge en las que logró una Recopa de Europa, una FA Cup y una Copa de la Liga. Los 84 partidos que jugó durante todo ese tiempo demuestran en buena medida porqué forma parte del once. Pero, ojo, marcó 12 goles.

4. Anthony Barness (1992 – 95)

Barness sigue en activo en el Lewes de la Conferencia Nacional, algo que evidencia porqué sólo jugó 14 partidos en cuatro años. Llegó a Stamford Bridge procedente del Charlton cuando los ‘Blues’ no pudieron fichar a su compañero Scott Minto. Un Minto que recalaría en el Chelsea dos años después.

8. Gabriele Ambrosetti (1999 – 03)

¿Se acuerdan de aquello que Geovanni lanzaba las faltas como Rivaldo y centraba como Figo? Pues bien, en Stamford Bridge tienen su caso particular en el de este extremo italiano que llegó con la etiqueta de ser el Ryan Giggs transalpino y muchos bromean en que se quedó en Lee Sharpe.

Gabrielle Ambrosetti

6. Slavisa Jokanovic (2000 – 02)

Tras ser una de las piezas fundamentales del histórico Deportivo campeón de Liga en el año 2000, el serbio, ex de Oviedo y Tenerife, aterrizó en Londres para convertirse en una de las piezas fundamentales en el centro del campo ‘Blue’. Llegó con 32 años y no rindió, pero tampoco se le puede recriminar nada. Que volviera a España para jugar en Segunda con el Ciudad de Murcia quizá lo ejemplifique todo. Jokanovic dirige actualmente al Partizán de Belgrado.

10. Quique De Lucas (2002 – 03)

Claudio Rainieri (cuidado con todos los que integran la lista y llegaron de la mano del italiano) le firmó libre del Espanyol en junio de 2002. Tras sólo 21 partidos con los londinenses en los que logró un solitario gol, su etapa en el club finalizó doce meses después de su contratación, cuando Ken Bates vendió el club a Roman Abramovich al que el ex ‘perico’ arrancó 2,6 millones de libras en concepto de indemnización por los años de contrato que todavía le restaban.

7. Gareth Hall (1986 – 95)

El internacional galés logró se formó en la cantera ‘Blue’ pero ni esto le sirvió para salvarse de las iras de los supporters. Su desesperante falta de ritmo nunca fue suplida por una gran destreza mental para desenvolverse sobre el terreno de juego como si fue el caso de Mark Hughes o Teddy Sheringham, entre muchos otros. Aseguran que el Chelsea empezó a levantar cabeza cuando en 1995 fue traspasado al Sunderland, donde, por cierto, tampoco guardan un grato recuerdo.

9. Chris Sutton (1999 – 00)

Puede que vista su trayectoria, el bueno de Chris Sutton no merezca formar parte de este particular equipo. Pero tras formar junto a Alan Shearer la histórica dupla que llevó al Blackburn a la conquista del título de Liga en 1995 y un traspaso de diez millones de libras tras el descenso de los ‘Rovers’, el único gol que marcó en sus 28 partidos con la camiseta ‘Blue’ todavía escuece entre los seguidores londinenses.

Chris Sutton con Gianluca Vialli

11. Robert Fleck (1992 – 95)

En 1992 los ‘Blues’ pagaron la por entonces cifra record de 2,1 millones de libras para hacerse con los servicios del delantero escocés del Norwich City que había triunfado en el Rangers años atrás. Tres goles en cuarenta partidos le valieron un regreso a los ‘Canarios’ por una cuarta parte del precio pagado, previas cesiones a Bolton y Bristol City.